A dos años de un genocidio anunciado
944 días de tenogenocidio en Gaza
y anexión de Cisjordania, Palestina ocupada
Día 69: Ataque ilegal a Irán
en B'TSELEM
(Centro de información israelí sobre Derechos humanos en los Territorios ocupados)
el 22/03/2026
Versión al español Zyanya Mariana
Limpieza étnica en curso: Demoliciones de viviendas, expulsión y despojo en Silwan.
JERUSALÉN ESTE: El área de Silwan, ubicada al sur de la Ciudad Vieja de Jerusalén y anexada a los límites municipales de la ciudad, alberga a unos 20.000 residentes palestinos. Su singular ubicación junto a la Ciudad Vieja, cerca de la Mezquita de Al-Aqsa para los palestinos y del Monte del Templo para los judíos, la sitúa en el centro de la campaña de despojo y desplazamiento del régimen israelí en Jerusalén, como parte de un plan más amplio para expulsar a los residentes palestinos de la zona y judaizar los barrios que rodean la Ciudad Vieja. Este plan se materializa mediante diversos mecanismos racistas, incluyendo legislación discriminatoria como la Ley de Propiedad de Ausentes y varias ordenanzas municipales; la ausencia deliberada de planes urbanísticos detallados para la construcción en barrios palestinos; y la designación de terrenos como parques nacionales u otros proyectos nacionales para justificar el despojo. En Silwan, los esfuerzos conjuntos de organizaciones de colonos y autoridades estatales para judaizar la zona se centran en tres proyectos actualmente en marcha: la excavación de la llamada Calle Herodiana, la demolición de viviendas en el barrio de al-Bustan y el desalojo de los residentes de Baten al-Hawa.
Estos esfuerzos exponen a los residentes de Silwan a una amenaza muy real de desalojo y expropiación de sus tierras. En los últimos dos años, los desalojos en los barrios de Baten al-Hawa y Wadi Hilwa, donde se ubica el sitio turístico de la Ciudad de David, junto con las demoliciones de viviendas en al-Bustan, han dejado a cientos de residentes sin hogar.
| Silwan, de donde Israel planea expulsar a aproximadamente 2000 residentes palestinos. Foto: Omri Eran-Vardi, Activestills, 4 de enero de 2025. |
En Baten al-Hawa, entre octubre de 2015 y abril de 2026, 33 familias fueron desalojadas, un total de 77 personas, 37 de ellas niños. Quince de estas familias fueron desalojadas en marzo de 2026. Ahora, otras 53 familias se enfrentan al desalojo, un total de 237 personas, 130 de ellas niños.
Muchas familias palestinas impugnaron las órdenes de desalojo ante los tribunales, pero sus peticiones fueron desestimadas en una serie de fallos emitidos a finales de 2025, que ordenaron a 157 residentes del barrio abandonar sus hogares. En varios casos, incluso se ordenó a las familias desalojadas pagar a los colonos decenas de miles de séqueles en concepto de indemnización. A febrero de 2026, 28 familias de Baten al-Hawa se enfrentan al riesgo inminente de desalojo después de que el tribunal les negara el permiso para apelar, al considerar que se habían agotado las vías legales en sus casos. Varios casos judiciales adicionales que involucran a decenas de familias del vecindario aún están pendientes ante el Tribunal de Magistrados o a la espera de la resolución de sus apelaciones ante el Tribunal Supremo.
Mientras tanto, en el cercano barrio de al-Bustan, 48 viviendas fueron demolidas entre octubre de 2023 y abril de 2026 por orden de demolición emitida por la Municipalidad de Jerusalén. Catorce de ellas fueron demolidas entre marzo y abril de 2026, con el consiguiente desalojo de 56 residentes, 20 de ellos niños. Las 123 familias restantes corren peligro de ser expulsadas, lo que representa un total de 1450 personas, 900 de ellas niños. La municipalidad ha emitido órdenes de demolición para 17 de las viviendas.
En 2010, la Municipalidad de Jerusalén, bajo la alcaldía de Nir Barkat, propuso la creación de un parque turístico llamado Jardín del Rey en terrenos de al-Bustan, como extensión directa del Parque Nacional de las Murallas de Jerusalén y el sitio arqueológico de la Ciudad de David. Esta última ha sido operada desde la década de 1990 por Elad, una organización de colonos que trabaja abiertamente para judaizar Silwan. A principios de febrero de 2026, cuatro excavadoras al servicio del municipio de Jerusalén entraron en al-Bustan y demolieron muros, cercas, almacenes, portones y locales comerciales pertenecientes a los residentes del barrio, sin previo aviso. La demolición se justificó mediante el uso manipulador de una ordenanza municipal supuestamente destinada a permitir la “eliminación de obstáculos de la calle”. Sin embargo, las estructuras afectadas llevaban años en pie en terrenos que nunca fueron designados como calle. A pesar de una orden judicial para detener la demolición, las excavadoras continuaron destruyendo edificios en el barrio.
Para prevenir estas demoliciones y desalojos, la comunidad internacional debe intervenir de manera urgente y efectiva para exigir el fin de la política criminal de traslados forzosos del régimen israelí.
El objetivo: la judaización total de Silwan
Inmediatamente después de que Israel ocupara Jerusalén Este en 1967, anexó a unos 70.000 habitantes de Cisjordania, en violación del derecho internacional, y los incorporó a la jurisdicción municipal de Jerusalén. En los años siguientes, la composición sociogeográfica de la ciudad se transformó radicalmente, y el Estado destinó aproximadamente un tercio del territorio anexado a la construcción de asentamientos israelíes como Armon Hanatziv, Gilo, East Talpiot, Ramot, Neve Ya’akov, Pisgat Ze’ev, Ramat Shlomo, French Hill, Har Homa y Givat Hamatos. El propósito oficial de estos asentamientos era asegurar una mayoría judía en Jerusalén y consolidar la contigüidad territorial judía. Otra herramienta utilizada por las autoridades para judaizar la ciudad ha sido el establecimiento de enclaves judíos en el corazón de barrios palestinos, como el complejo Shimon Hatzadik en terrenos pertenecientes al jeque Jarrah, o el llamado Barrio Judío renovado dentro del Barrio Musulmán de la Ciudad Vieja. Las acciones emprendidas por Israel en Baten al-Hawa y Wadi Hilwa, en Silwan, siguen el mismo patrón.
| Un colono armado camina por una calle de Baten al-Hawa llevando a un niño pequeño sobre sus hombros. Foto: Omri Eran-Vardi, Activestills, 4 de enero de 2025. |
Mecanismo de expropiación y expulsión: Baten al-Hawa
La expulsión de los residentes de Baten al-Hawa representa el primer desplazamiento forzoso de una comunidad palestina entera en Jerusalén Este desde 1967. Se basa principalmente en la Ley de Propiedad de Ausentes de 1950, aplicable a las propiedades de los palestinos expulsados de sus hogares durante la Nakba de 1948, y en la Ley de Asuntos Legales y Administrativos de 1970, que permite, en la práctica, que solo los judíos reclamen la titularidad de propiedades adquiridas antes de 1948. Otra vía utilizada por las organizaciones de colonos para expropiar propiedades opera a través de la Oficina del Tutor General, una entidad legal creada al establecerse el Estado y facultada para administrar los fideicomisos judíos (hekdesh) en Jerusalén Este. Se trata de propiedades pertenecientes a fideicomisos judíos antes de 1948 y destinadas a fines públicos, que ahora son administradas por un fiduciario. El uso de un fideicomiso para reclamar la titularidad de la propiedad proporciona una justificación legal, según la legislación israelí, para la expulsión de los residentes palestinos de sus hogares. En 2001, el Tribunal de Distrito de Jerusalén aprobó la decisión del Tutor General de transferir la administración del Fideicomiso Benvenisti a miembros de la organización Ateret Cohanim. En 2002, el Tutor General transfirió a este fideicomiso el terreno donde se ubicaban los edificios que albergaban a la mayoría de las familias desplazadas, y en 2005 se vendió al fideicomiso otra parcela de tres dunams, donde vivían 10 familias palestinas más.| Zuheir a-Rajabi en la entrada de su casa en el barrio de Baten al-Hawa en Silwan. Foto: Sarit Michaeli, B’Tselem. |
Apoyados por guardias de seguridad privados, pagados por el Ministerio de Vivienda israelí con cientos de millones de séqueles al año, los colonos judíos del barrio acosan a los residentes palestinos, los confrontan violentamente y con frecuencia provocan arrestos policiales de palestinos con diversos pretextos. Además, con la llegada de los colonos al barrio, la presencia de la Policía de Israel y la Policía de Fronteras aumentó drásticamente. Los agentes también utilizan la violencia contra los palestinos, profieren amenazas, detienen a menores y perturban la vida cotidiana. Así, incluso antes de ser expulsados físicamente de sus hogares, los residentes de Baten al-Hawa sufren abusos constantes, con el pleno respaldo de las instituciones estatales y las fuerzas de seguridad israelíes, lo que hace sus vidas insoportables y tiene como objetivo forzarlos a marcharse "voluntariamente". Los residentes palestinos también sufren un abandono grave y constante en lo que respecta a la infraestructura y los servicios públicos que debería proporcionar la Municipalidad de Jerusalén: muchas calles no están pavimentadas, la basura no se recoge y se acumula en las calles, y el alumbrado público es limitado.
La grave discriminación entre judíos y palestinos bajo el régimen de apartheid israelí no se limita a la legislación discriminatoria. También se manifiesta en la planificación, el presupuesto y la prestación de servicios. Mientras que los residentes palestinos de Silwan sufren un abandono deliberado sustentado en la violencia sistemática del Estado, los colonos en los enclaves judíos del barrio, como la Aldea Yemenita o Kfar Hashiloah dentro de Baten al-Hawa, o la Ciudad de David en Wadi Hilwa, disfrutan de seguridad las 24 horas y servicios e infraestructura modernos, incluyendo vías de acceso pavimentadas y calles más anchas y mejor iluminadas, financiados en parte con dinero de los contribuyentes.
| El barrio de Baten al-Hawa. Foto: Omri Eran-Vardi, Activestills, 4 de enero de 2025. |
Estas familias están siendo desplazadas por la fuerza en violación del derecho internacional, con el pleno respaldo de la Corte Suprema de Israel, que, si bien aceptó la afirmación de las familias Baten al-Hawa de que adquirieron sus viviendas legalmente, dictaminó que prevalecen los derechos de propiedad de los colonos.
En Silwan, al igual que en otros barrios palestinos de Jerusalén y aldeas palestinas de Cisjordania, el régimen israelí utiliza todos los medios a su alcance para despojar a los palestinos de sus tierras. El objetivo de expulsar a los palestinos de sus hogares se persigue abiertamente, mediante legislación que manifiesta las características esenciales del régimen de apartheid israelí, a través del sistema judicial y en cooperación con organizaciones de colonos, con esfuerzos simultáneos para hacer insoportable la vida de los palestinos mediante la negligencia sistemática y la violencia perpetrada tanto por actores oficiales como no oficiales.
Esta es la realidad de la violencia sistemática e institucionalizada que los residentes palestinos de Jerusalén viven a diario bajo el régimen de apartheid israelí, despojados de sus derechos más básicos. Afrontar esta realidad requiere una intervención urgente e inmediata de la comunidad internacional.
DEJA QUE LLEVE TU VOZ #4: Mahershala Ali, Denise Gough, Sepideh Moafi, Motaz Malhees.
DEJA QUE LLEVE TU VOZ #3: Susan Sarandon, Yorgos Lánthimos, Saleh Bakri, Morgan Spector
ÍNDICE:
PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR EN
TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA
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