martes, 4 de junio de 2024

48.SIN PERMISO/ Ilán Pappé/ ¿Por qué paran a Ilan Pappé en el aeropuerto?: PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR EN TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA

 

Publicado originalmente en

Sin Permiso
(revista electrónica española de política internacional en lengua española de izquierdas de aparición semanal)

el 26/05/2024

 



Ilán Pappé*

 


¿Por qué paran a Ilan Pappé en el aeropuerto?




Como historiador israelí residente en el Reino Unido, conocido sobre todo por mis libros sobre la historia de Palestina y Oriente Próximo, que cuestionan la versión oficial israelí de la historia. me invitó a los Estados Unidos una nueva organización árabe-norteamericana, al-Nadwa (Discusión), para compartir mis ideas sobre la situación en la Franja de Gaza. También me dirigí a un grupo de Voz Judía por la Paz en Michigan y fui a hablar con los estudiantes acampados en la Universidad de Michigan en su campus de Ann Arbor.

Tras un vuelo de ocho horas desde Heathrow, me pararon dos personas a mi llegada al aeropuerto de Detroit, las cuales pensé que eran agentes del FBI, si bien, según me enteré más tarde, eran agentes del Departamento de Seguridad Nacional. Se me acercaron dos hombres, me mostraron su placa y me exigieron que les acompañara a una sala lateral.

Desoyeron mi intento inicial de averiguar por qué me habían parado. Estaba claro que eran los agentes los que hacían las preguntas y mi papel consistía en responderlas, y no al revés. Así que, a día de hoy, al menos oficialmente, no he recibido ninguna explicación del incidente.

Quedé retenido durante dos horas. La primera ronda de preguntas versó sobre mi opinión acerca de Hamás. Los agentes quisieron luego saber si pensaba que las acciones de Israel en la Franja de Gaza equivalían a un genocidio y qué pensaba del lema «Palestina ha de ser libre desde el río hasta el mar». Respondí que sí, que pienso que Israel está cometiendo un genocidio. En cuanto al lema, dije que, en mi opinión, deberían ser libres los pueblos de cualquier parte del mundo.

Después, los agentes me interrogaron sobre a quién conozco en la comunidad árabe-norteamericana y musulmana-norteamericana. Me pidieron que les facilitara números de teléfono, me quitaron el teléfono durante un buen rato y me pidieron que esperase hasta que hicieran algunas llamadas, antes de dejarme marchar.

No se trata de compartir esta experiencia para pedir compasión, ni siquiera solidaridad; calvarios los hay mucho peores en la vida. Pero el incidente no deja de ser preocupante, y forma parte de un fenómeno mucho más amplio y grave. ¿Por qué países aparentemente liberales y democráticos están tan interesados en singularizar o controlar a personalidades académicas que intentan compartir con el público norteamericano y europeo nuestras opiniones profesionalmente informadas sobre Israel y Gaza?

Pensemos en la negativa tanto de Francia como de Alemania a permitir que el Dr. Ghassan Abu Sitta, rector de la Universidad de Glasgow, asistiera a actos similares a los que yo asistí en los Estados Unidos. Además de su cargo académico, Abu Sitta ha ejercido como médico en Gaza y puede ofrecer testimonios de primera mano de lo que allí sucede sobre el terreno. Human Rights Watch señaló que la prohibición impuesta a Abu Sitta, al parecer instigada por Alemania, «intenta impedir que difunda su experiencia tratando a pacientes en Gaza [y] corre el riesgo de socavar el compromiso de Alemania de proteger y facilitar la libertad de expresión y reunión y de no discriminación».

Por mi parte, llevo escritos más de veinte libros sobre Israel y Palestina, y deseaba aportar un contexto histórico y académico a la situación actual. Muchos otros especialistas académicos conocidos y versados, que pueden proporcionar análisis en profundidad que no siempre se encuentran en los medios de comunicación dominantes, también se ven afectados por la amenaza o la posibilidad de restricciones de viaje.

Se trata de un grave problema de libertad académica y libertad de expresión. Irónicamente, en la mayor parte de los demás contextos, es más probable que los especialistas académicos encuentren obstáculos a la libertad de expresión en el Sur global, no en el Norte global. En la cuestión de Palestina, la situación es a la inversa. Sabiendo esto, tiene sentido que sólo haya podido ser, probablemente, un Estado del Sur global, como Sudáfrica, el que se atreviera a dirigirse al Tribunal Internacional de Justicia para solicitar una medida cautelar contra el genocidio que Israel está cometiendo en la Franja de Gaza.

Estas restricciones de viaje tienen muy poco que ver con el conocimiento. El gobierno norteamericano, igual que el británico, casi nunca consulta a ningún experto que no sea israelí o proisraelí sobre la naturaleza del conflicto en Israel/Palestina y las brutales políticas israelíes de los últimos 76 años.

El primer ministro británico, por ejemplo, se ha reunido con un sindicato de estudiantes judíos después del 7 de octubre, pero rehúye cualquier encuentro con estudiantes palestinos, muchos de los cuales han perdido a toda su familia en Gaza. Las definiciones de antisemitismo, como las esbozadas por la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto, se convierten en armas para silenciar cualquier muestra de solidaridad con los palestinos. Rishi Sunak podría haber aprendido por qué razón el lema «Palestina ha de ser libre desde el río hasta el mar» no es una idiotez ni algo extremista, como sugirió recientemente, de haber estado dispuesto a aprender y escuchar.

¿Por qué estamos aquí? Hace poco terminé de escribir un libro titulado Lobbying for Zionism on Both Sides of the Atlantic. En el proceso de escribirlo aprendí que sólo una investigación histórica detallada, la cual, por desgracia, ha terminado en un libro bastante largo, puede explicar las respuestas pavlovianas de los políticos norteamericanos y europeos a los intentos de la gente de ejercer sus derechos de expresión sobre la lucha palestina.

La veteranía del grupo de presión en los Estados Unidos y el Reino Unido impide cualquier debate libre sobre Israel y Palestina, incluso en el mundo académico. Dada la responsabilidad pasada de Gran Bretaña en la catástrofe palestina y su complicidad actual en los crímenes cometidos contra los palestinos, esta continua represión de la libertad de expresión impide una solución justa en Israel y Palestina y colocará a Gran Bretaña en el lado equivocado de la historia. Espero que los Estados Unidos, el Reino Unido y sus aliados cambien de rumbo y demuestren que mi predicción es errónea.

The Guardian, 21 de mayo de 2024

 
*Ilán Pappé 
(Haifa, ISRAEL-PALESTINA, 7 de noviembre de 1954): profesor de historia en la Universidad de Exeter, Reino Unido, codirector del Centro Exeter de Estudios Etno-Políticos y activista político. Fue profesor de ciencias políticas en la Universidad de Haifa (1984-2007) y director del Instituto Emil Touma de Estudios Palestinos de Haifa (2000-2008). Pappé es autor de libros como La limpieza étnica de Palestina (2006), El Oriente Medio moderno (2005), Una historia de la Palestina moderna: una tierra, dos pueblos (2003) y Gran Bretaña y el conflicto árabe-israelí (1988). Fue también uno de los fundadores de la coalición Hadash. 

Forma parte del denominado grupo de «Nuevos Historiadores» israelíes quienes, a partir de la desclasificación de documentos en la década de 1980 por parte de los gobiernos del Reino Unido, Estados Unidos e Israel, han tratado de revisar la historia moderna del Estado de Israel, criticando el sionismo desde puntos de vista muy controvertidos para gran parte de la sociedad israelí. En particular, Pappé defiende en sus escritos que la salida de 700.000 palestinos del antiguo mandato británico durante la Primera Guerra árabe-israelí fue llevada a cabo de forma intencionada por el Yishuv y más tarde por el ejército israelí, siguiendo un plan elaborado por los futuros líderes israelíes antes de la guerra, en 1947, el llamado Plan Dalet o Plan D.1​ En distintas declaraciones se ha mostrado radicalmente en contra de la creación del Estado de Israel,2​ culpándole de la falta de paz en Oriente Medio, argumentando que el sionismo es más peligroso que la militancia islámica y llamando en ocasiones a un boicot académico contra las universidades israelíes.3 4​ Pappé es un firme defensor de la creación de un único Estado secular en la región histórica de Palestina en el que convivan tanto árabes como judíos.5
TOMADO DE WIKIPEDIA
 
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario