jueves, 23 de mayo de 2024

34. Zyanya Mariana/ Un sólo Estado, fragmentos personales de un genocidio anunciado: PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR EN TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA

 

Publicado originalmente
en
Editorial Tariyata
el 23/05/2024



La noche en la ciudad es oscura,
excepto por el brillo de los
misiles.
 
: Heba Abu Nada
(Trad. Lucía Nistal)

versos escritos la noche anterior al 23 de octubre,
en la localidad Khan Yunis, antes de ser bombardeada, 
donde murió a los 32 años.)


 
Jonas Gahr Støre, Primer ministro noruego


Un sólo Estado,
fragmentos personales de un genocidio anunciado

 

Siguiendo el deseo y la lucha de Edward Said, el gran intelectual palestino, pienso que un sólo Estado donde puedan convivir judíos, cristianos, musulmanes, ateos, e incluso uno que otro pagano como yo, es la solución a largo plazo para el conflicto en Medio Oriente. Said, no era el único que creía en la convivencia. El gran director de orquesta argentino Barenboim, también lo creía. Juntos, Said como representante de los palestinos y Baremboin de los judíos, crearon en 1999 la orquesta de músicos israelíes, palestinos, de países árabes y, también, españoles, y la llamaron el Diván de Occidente-Oriente (“West Eastern Divan”).

    Por supuesto, este proyecto de Un sólo Estado donde todos puedan cohabitar, nunca ha sido el deseo de los sionistas y de los colonos que sueñan con el Gran Israel; tampoco se acerca a los intereses occidentales que consideran a Israel parte de Europa en su juego político en Medio Oriente. Por eso, la selección de Israel califica en la UEFA y canta en Eurovisión, alegando siempre cuestiones de seguridad.

    Existe otra propuesta, empero, que algunos si apoyarían: la conformación de Dos estados, una propuesta que alimentaría la crisis en Medio Oriente.
Esta solución de dos Estados al conflicto israelo-palestino, empero, ha contado, durante décadas con un importante apoyo de gobiernos de todo el mundo. Sin embargo, tiene muchas aristas y la oposición de los actores principales. El gobierno actual de Israel, representante del ala más extremista de la sociedad israelí, nunca ha estado a favor de la solución de los dos Estados. Saben que varias son las implicaciones, entre ellas, las territoriales y el temor. Siempre es una cuestión de tierra, agua y temor; esos fantasmas que habitan en las ideas nacionalistas extremas, ese terror imaginario a desaparecer. Como si las identidades fueran absolutos y no invenciones temporales e históricas.

    Por su parte, Benjamin Netanyahu, como político que es, ha cambiado sus posiciones según los tiempos. En el 2009, en el discurso pronunciado el 14 de junio en Bar Ilan, asumió públicamente la idea de un Estado palestino coexistiendo con Israel. Nunca se pensó  en un Estado realmente soberano, sino en un Estado castrado, desmilitarizado y donde su control aéreo estuviera bajo la vigilancia y control del Estado israelí. Seis años más tarde, en plena campaña electoral, Netanyahu afirmó que “la realidad había cambiado”. En realidad, se había convertido en el líder de una coalición dominada por los ultranacionalistas, hombres y mujeres partidarios de la colonización sin mesura, que reclaman la anexión total de Cisjordania. Recientemente Netanyahu rechazó categóricamente, siempre usando argumentos alrededor de la seguridad, la solución de los dos Estados: "No transigiré con el pleno control de seguridad israelí sobre todo el territorio al oeste de Jordania, y esto es contrario a un Estado palestino".




Dan poraz, embajador adjunto de Israel en España, lanzó un tuit revelador. En él publicó un mapa, no actualizado, de los países que reconocen al Estado de Palestina. Una abrumadora mayoría en el mundo frente a Occidente, que no reconoce al Estado Palestino. En él el diplomático pregunta: "¿les ha servido de algo?". Junto al tuit el mapa actualizado y en rojo los tres países europeos que a partir del 28 de mayo reconocerán al Estado Palestino.




Por ello, el caso noruego es muy interesante. A diferencia de otros países europeos, Noruega mantiene contacto con Hamás al que no reconoce como una organización terrorista, sino como lo que es, un actor en el conflicto (con acciones terroristas como la del 7 de octubre). De hecho, uno de sus diplomáticos está a cargo de esa misión. Cabría recordar que Oslo, pionera en el acercamiento entre israelíes y palestinos en 1990, defendía la solución de “dos Estados”, uno israelí y otro palestino coexistiendo en paz. La propuesta implicaba no sólo la creación de un Estado palestino, sino el regreso a las fronteras anteriores a 1967, previas al conflicto israelo-palestino. Es decir, el respeto a la famosa línea verde, una frontera de facto que separa los territorios del Estado de Israel de los territorios reivindicados por el Estado de Palestina y que delimita Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusalem Este, que los palestinos disputan como su capital.

    Por ello, el anuncio de ayer (22 de mayo 24) hecho por el primer ministro noruego Jonas Gahr Støre, no está fuera de lugar. Declaró que, a partir del 28 de mayo, Noruega reconocerá la existencia del Estado palestino: "es la única solución real al conflicto", dijo en una rueda de prensa en Oslo. Añadió que “un Estado palestino redundaría en el interés de Israel”. A este reconocimiento, que no deja de ser simbólico, le seguiría el reconocimiento de Irlanda y de España.

     Como en otros casos, Israel ha seguido con su guión negacionista: —Sólo nos estamos defendiendo, no cometemos genocidio; No somos iguales a Hamás, como se atreve el Fiscal de la Corte Penal Internacional, Karim A.A. Khan KC de la CPI a equipararnos— Con una mano niegan con la otra siguen los bombardeos en Rafah y las demoliciones, arrestos e intimidaciones a palestinos en Cisjordania. Pero en esta ocasión, ha habido una molestia más explícita y latente en los comunicados diplomáticos emitidos por la cancillería Israelí: "En el día de hoy le enviamos un mensaje firme a Irlanda y a Noruega: Israel no se quedará callado ante esto. Acabo de ordenar el regreso a Israel de los embajadores en Dublín y Oslo para consultas en Jerusalem", dijo el canciller de Israel. Agregó que:  "Los pasos precipitados de los dos países tendrán consecuencias graves". Para el caso de España hubo una amenaza velada, quizás porque España lleva años anunciando el reconocimiento; quizás porque el reconocimiento no cambiaría nada diplomáticamente hablando; quizás porque el reconocimiento no está definido en términos de fronteras: "Si España avanza hacia reconocer un Estado palestino, se tomará una medida similar", advirtió. 

    La realidad es más compleja. Ni Israel ni los palestinos desean, a estas alturas de partido, la solución de dos estados: ¿dónde se marcarían las fronteras? ¿Se respetarían las del 67? ¿Dónde estaría la capital de Palestina? ¿la Embajada de EU dejaría Jerusalem? ¿Qué pasaría con los asentamientos ilegales? ¿Los palestinos tendrían derecho a una Ley de retorno? Mientras tanto el tablero geopolítico se mueve... 

    Del encuentro entre Vladimir Putin y Xi Jinping en China ha surgido una posición concluyente hacia la soberanía de los Estados en detrimento del imperialismo de EU y de la hegemonía Occidental. Mientras ellos (EU, Occidente, Rusia y China) juegan, siguen los horrores: la guerra en Ucrania y una generación de jóvenes ucranianos sacrificados; el genocidio palestino; el genocidio en el Congo, de mayor escala al de Gaza, y un intento de golpe de Estado; levantamientos en Nueva Caledonia contra Francia y un largo etcétera. En EU, un Biden decrépito (sleepybiden) se enfrenta a un Trump perseguido por la justicia y la tensión por las elecciones aumenta mientras los estudiantes se sublevan y hacen su propio Vietnam; Taiwan toma distancia de EU  y se acerca a China,  y en México habrá elecciones; las más grandes de su historia y seguramente tendremos una mujer presidente.
El mundo se mueve, nosotros transitamos... 

 

ÍNDICE:
PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR
EN TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA

 

 

porque el judaísmo es una religión milenaria...,

el sionismo, en cambio, es una ideología
nacionalista, supremacista y anglosajona del siglo XIX




 

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