martes, 19 de agosto de 2025

471.972M/Yuval Abraham/ Célula de Legitimación: Unidad israelí encargada de vincular a periodistas de Gaza con Hamás: PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR EN TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA

682 días de genocidio en Gaza
y anexión de Cisjordania, Palestina ocupada

Publicado originalmente
en +972 Magazine
(es una agencia de noticias israelí de izquierda fundada en 2010)
en colaboración con Local Call

el 14/08/2025
Versión al español Zyanya Mariana

Familiares y amigos lloran junto al cuerpo del periodista palestino Saed Sabri Abu Nabhan, asesinado a tiros por un francotirador del ejército israelí, en el Hospital Al Awda,
en el norte de Gaza, el 11 de enero de 2025.
(Ali Hassan/Flash90)


Célula de Legitimación:
Unidad israelí encargada de vincular a periodistas de Gaza con Hamás
[para poder matarlos sin consecuencias].



Tratando a los medios como un campo de batalla, un escuadrón secreto de inteligencia del ejército rastreó Gaza en busca de material para reforzar la hasbará israelí, incluyendo afirmaciones cuestionables que justificarían el asesinato de periodistas palestinos.

Yuval Abraham


El ejército israelí ha operado una unidad especial llamada "Célula de Legitimización", encargada de recopilar información de Gaza que pueda reforzar la imagen de Israel en los medios internacionales, según tres fuentes de inteligencia que, hablaron con +972 Magazine y Local Call y, confirmaron la existencia de la unidad.

Establecida después del 7 de octubre, la unidad busca información sobre el uso de escuelas y hospitales por parte de Hamás con fines militares, así como sobre los lanzamientos fallidos de cohetes por parte de grupos armados palestinos que dañaron a civiles en el enclave. También se le ha encomendado la tarea de identificar a periodistas con sede en Gaza que se puedan retratar como agentes encubiertos de Hamás, en un esfuerzo por mitigar la creciente indignación mundial por el asesinato de reporteros a manos de Israel, el último de los cuales fue el periodista de Al Jazeera Anas Al-Sharif, asesinado en un ataque aéreo israelí la semana pasada.

Según las fuentes, la motivación de la Célula de Legitimización no era la seguridad, sino las relaciones públicas. Impulsados por la ira de que los periodistas con base en Gaza estaban “manchando el nombre [de Israel] frente al mundo”, sus miembros estaban ansiosos por encontrar un periodista al que pudieran vincular con Hamás y marcar como objetivo, dijo una fuente.

La fuente describió un patrón recurrente en el trabajo de la unidad: cada vez que las críticas a Israel en los medios de comunicación se intensificaban sobre un tema en particular, se le ordenaba a la Célula de Legitimación que buscara información que pudiera desclasificarse y emplearse públicamente para refutar la narrativa.

“Si los medios globales hablan de que Israel está asesinando a periodistas inocentes, inmediatamente se busca a un periodista que no sea tan inocente, como si eso, de alguna manera, hiciera aceptable matar a los otros 20”, afirmó la fuente de inteligencia.

A menudo, era la cúpula política israelí la que dictaba al ejército en qué áreas de inteligencia debía centrarse la unidad, añadió otra fuente. La información recopilada por la Célula de Legitimación también se transmitía regularmente a los estadounidenses a través de canales directos. Los oficiales de inteligencia afirmaron que se les había dicho que su trabajo era vital para permitir que Israel prolongara la guerra.

“El equipo recopilaba regularmente información que podía utilizarse para la hasbará —por ejemplo, un arsenal de armas [de Hamás] [encontrado] en una escuela—, cualquier cosa que pudiera reforzar la legitimidad internacional de Israel para seguir luchando”, explicó otra fuente. “La idea era permitir que los militares operaran sin presión, para que países como Estados Unidos no dejaran de suministrar armas”.


La Oficina de Prensa del Gobierno israelí (OPG) muestra las armas y municiones utilizadas por Hamás el 7 de octubre en la base militar de Julis, el 10 de noviembre de 2023.
(Mishel Amzaleg/OPG)




La unidad también buscó pruebas que vincularan a la policía de Gaza con el ataque del 7 de octubre para justificar su persecución y el desmantelamiento de la fuerza de seguridad civil de Hamás, según una fuente familiarizada con el trabajo de la Célula de Legitimización.

Dos fuentes de inteligencia relataron que, en al menos un caso desde el inicio de la guerra, la Célula de Legitimización tergiversó la información de inteligencia de forma que permitió presentar falsamente a un periodista como miembro del ala militar de Hamás. "Se empeñaron en etiquetarlo como objetivo, como terrorista, en afirmar que estaba bien atacarlo", recordó una fuente. Dijeron: de día es periodista, de noche comandante de pelotón. Todos cometían errores y tomaban atajos.

“Al final, se dieron cuenta de que realmente era periodista”, continuó la fuente, y el periodista no fue el objetivo.

Un patrón similar de manipulación es evidente en la información de inteligencia presentada sobre Al-Sharif. Según los documentos publicados por el ejército, que no han sido verificados de forma independiente, fue reclutado por Hamás en 2013 y permaneció activo hasta que resultó herido en 2017; lo que significa que, incluso si los documentos fueran precisos, sugieren que no jugó ningún papel en la guerra actual.

En memoria del periodista Ismail Al-Ghoul,
la voz de la ciudad de Gaza al mundo



Lo mismo se aplica al caso del periodista Ismail Al-Ghoul, quien murió en un ataque aéreo israelí en julio de 2024 junto con su camarógrafo en la ciudad de Gaza. Un mes después, el ejército israelí afirmó que era un “operativo del ala militar y terrorista de Nukhba”, citando un documento de 2021 aparentemente recuperado de un “ordenador de Hamás”. Sin embargo, ese documento afirmaba que recibió su rango militar en 2007, cuando tenía tan solo 10 años, y siete años antes de que Hamás lo ocultara.

«Encontrar todo el material posible para la hasbará».

Uno de los primeros esfuerzos de alto perfil de la Célula de Legitimación tuvo lugar el 17 de octubre de 2023, tras la mortal explosión en el Hospital Al-Ahli de la ciudad de Gaza. Mientras que medios internacionales, citando al Ministerio de Salud de Gaza, informaron que un ataque israelí había matado a 500 palestinos, funcionarios israelíes afirmaron que la explosión fue causada por un cohete fallido de la Yihad Islámica y que el número de muertos fue mucho menor.

Retiran los cadáveres de los civiles palestinos tras la explosión en
el Hospital Árabe Al-Ahli, Ciudad de Gaza,
18 de octubre de 2023. (Mohammed Zaanoun)




Al día siguiente de la explosión, el ejército publicó una grabación que la Célula de Legitimización había localizado en interceptaciones de inteligencia, presentada como una llamada telefónica entre dos agentes de Hamás que culpaban del incidente a un fallo de disparo de la Yihad Islámica. Muchos medios internacionales consideraron posteriormente probable la afirmación, incluyendo algunos que realizaron sus propias investigaciones, y la publicación supuso un duro golpe para la credibilidad del Ministerio de Salud de Gaza, considerado dentro del ejército israelí como una victoria para la célula.

Un activista palestino de derechos humanos declaró a +972 y Local Call en diciembre de 2023 que se quedó atónito al escuchar su propia voz en la grabación, que, según él, era simplemente una conversación inofensiva con otro amigo palestino. Insistió en que nunca había sido miembro de Hamás.

Una fuente que trabajó con la Célula de Legitimización afirmó que publicar material clasificado como una llamada telefónica era profundamente controvertido. "No está en el ADN de la Unidad 8200 exponer nuestra capacidad para algo tan vago como la opinión pública", explicó.

Aun así, las tres fuentes de inteligencia afirmaron que el ejército trataba a los medios de comunicación como una extensión del campo de batalla, lo que le permitía desclasificar información confidencial para su divulgación pública. Incluso al personal de inteligencia ajeno a la Célula de Legitimación se le indicó que marcara cualquier material que pudiera ayudar a Israel en la guerra de información. "Se decía: 'Eso es bueno para la legitimidad'", recordó una fuente. "El objetivo era simplemente encontrar la mayor cantidad de material posible para contribuir a los esfuerzos de la hasbará".


Soldados a la entrada de un túnel subterráneo utilizado por Hamás en Beit Lahia,
al norte de la Franja de Gaza, el 28 de noviembre de 2024.
(Oren Cohen/Flash90)



Tras la publicación de este artículo, fuentes oficiales de seguridad confirmaron a +972 y Local Call que en los últimos dos años se habían establecido varios "equipos de investigación" dentro de la inteligencia militar israelí con el objetivo de "desenmascarar las mentiras de Hamás". Afirmaron que el objetivo era "desacreditar" a periodistas que informaban sobre la guerra en las cadenas de televisión "de forma supuestamente fiable y precisa", pero que, según afirmaban, pertenecían a Hamás. Según las fuentes, estos equipos de investigación no intervienen en la selección de los objetivos individuales que serán atacados.

"Nunca dudé en decir la verdad".

El 10 de agosto, el ejército israelí mató a seis periodistas en un ataque que, según admitió abiertamente, estaba dirigido contra el reportero de Al Jazeera, Anas Al-Sharif. Dos meses antes, en julio, el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) había advertido que temía por la vida de Al-Sharif, afirmando que era "el blanco de una campaña de desprestigio militar israelí, que, según él, es un preludio a su asesinato".

Tras la publicación viral en julio de un video de Al-Sharif en el que aparecía llorando mientras cubría la crisis de hambre en Gaza, el portavoz en árabe del ejército israelí, Avichay Adraee, publicó tres videos diferentes en los que lo atacaba, acusándolo de "propaganda" y de participar en la "falsa campaña de hambruna de Hamás".


Video viral de Al-Sharif
Fuente


Al-Sharif identificó un vínculo entre la guerra mediática de Israel y la militar. "La campaña de Adraee no es solo una amenaza mediática o una destrucción de imagen; es una amenaza real", declaró al CPJ. Menos de un mes después, fue asesinado, y el ejército presentó lo que, según ellos, era información desclasificada sobre su pertenencia a Hamás para justificar el ataque.

El ejército ya había afirmado en octubre de 2024 que seis periodistas de Al Jazeera, incluido Al-Sharif, eran operativos militares, acusación que él negó rotundamente. Se convirtió en el segundo de esa lista en ser atacado, después del reportero Hossam Shabat. Desde la acusación de octubre, su paradero era bien conocido, lo que llevó a muchos observadores a cuestionar si el asesinato de Al-Sharif, quien informaba regularmente desde la ciudad de Gaza, formaba parte del plan de Israel para imponer un silencio informativo previo a sus preparativos militares para capturar la ciudad.


«Sabía que el periodismo significaba que Israel lo mataría»:
Luto por Hossam Shabat



En respuesta a preguntas de la revista +972 sobre el asesinato de Al-Sharif, el portavoz de las FDI reiteró que «las FDI atacaron a un terrorista de la organización terrorista Hamás que operaba bajo la apariencia de periodista de la cadena Al Jazeera en el norte de la Franja de Gaza», y afirmó que el ejército «no daña intencionalmente a personas no implicadas, y en particular a periodistas, todo ello de conformidad con el derecho internacional».

Antes del ataque, añadió el portavoz, «se tomaron medidas para reducir la posibilidad de dañar a civiles, incluyendo el uso de armas de precisión, observaciones aéreas e información de inteligencia adicional».




  • Primer párrafo, capítulo IX "Genocidio" de Raphael Lemkin, 
    quien acuñara el término.




















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