jueves, 22 de octubre de 2026

900. La Razón de México/ Naief Yehya/ Naza, de Rachel Szor y Yuval Abraham: PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR EN TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA

 A tres años de un genocidio anunciado 
1110 días de tecnogenocidio en Gaza
y anexión de Cisjordania, Palestina ocupada
Día 236: Ataque ilegal a Irán
Día 234: Invasión de Líbano
Holocaustos     
 



Publicado originalmente
en LA RAZÓN DE MEXICO
(multiplataforma que se edita en la Ciudad de México. Su versión impresa circula de lunes a sábado a nivel nacional. Fundada el 18 de mayo de 2009)
el 16/10/2026

Naza, de Rachel Szor y Yuval Abraham 
Foto: Cortesía del autor




Naza, de Rachel Szor y Yuval Abraham


Naief Yehya


El documental NAZA, de Rachel Szor y Yuval Abraham no revela nada nuevo, en gran medida todo lo que se discute y muestra ahí ya había sido publicado en varios medios, particularmente en la revista +972 en inglés y Local Call en hebreo, así como en el periódico británico The Guardian. Lo mostrado en el anterior filme codirigido por Abraham, No Other Land tampoco era nuevo. La maquinaria de la ocupación, destrucción, expulsión, limpieza étnica, terrorismo de Estado, asesinato masivo y deshumanización de la población palestina ha sido expuesta en numerosas ocasiones a lo largo de décadas a diversos públicos por una variedad de medios. El más reciente episodio de la opresión de este pueblo, que comienza con el ataque de militantes palestinos el 7 de octubre de 2023, desde Gaza en contra de cuarteles, kibutz y un concierto, dio lugar a una brutal campaña de venganza, exterminio sistemático y limpieza étnica.

La palabra NAZA (Nezek Agavi) en el lenguaje militar israelí se refiere al número de civiles que pueden ser asesinados como daño colateral en cada ataque. 5 NAZA significa que pueden asesinar a cinco inocentes junto al blanco. Un oficial comenta haber arrasado un edificio con 500 personas por un solo sospechoso: 500 NAZA. Al emplear ese título —que, incluso, resuena ominosamente con Gaza—, Szor y Abraham anuncian que su enfoque está en la destrucción deliberada de personas inocentes o que no son el objetivo a aniquilar con bombas. Los cineastas muestran algunos mecanismos utilizados para desintegrar barrios completos, asesinando a más de 70 mil personas —además de miles más sepultados bajo los escombros—. La cinta está filmada en azoteas de Tel Aviv —apenas a unos 70 kilómetros de Gaza—, donde Abraham conversa con 24 militares de inteligencia, con el rostro cubierto y la voz distorsionada. Los informantes corren el riesgo de ser víctimas de la ley por divulgar secretos militares, así como los cineastas han sido objeto de acoso, amenazas de muerte, de ser enviados a la cárcel o despojados de su nacionalidad.




LA CÁMARA QUE FILMA las entrevistas se desvía regularmente para mostrar a través de las ventanas de los edificios la vida apacible de los israelíes en la cotidianeidad, de las familias que comen, se ejercitan o ven la televisión. Este voyerismo es un reflejo de la incesante, total y omnividente vigilancia israelí. A su vez, estas tomas muestran en las pantallas domésticas a periodistas, comentaristas y políticos justificando las acciones del ejército de ocupación, las políticas de exterminio y la permanente victimización, así como la instigación de odio. Asimismo, se muestra el Ministerio de Defensa, situado en el corazón de la ciudad, usando a la población como escudo humano, acusación que hacen siempre a los palestinos.

Los entrevistados describen los procedimientos técnicos, algunos hacen dibujos y otros guardan silencio ante el cuestionamiento. Varios presumen orgullosos sus acciones, otros tienen momentos de duda, hay quienes al parecer sólo quieren confesar. A la pregunta: ¿Tú crees que esto es un genocidio? Uno responde: “Sí, totalmente”. Otro señala: “No hay muchos blancos militares en Gaza, pero hay miles de casas”. “Borramos la historia”, dice uno que cuenta haber destruido álbumes de fotos y libros escolares. Un oficial oyó a una madre gritando desesperada mientras sus hijas ardían. Otro recuerda niños asesinados sin motivo que fueron devorados por los perros. Y aun así un militar dice que hay muchas cosas de las que no puede hablar.

Los testimonios documentan el uso de tecnologías que permiten elegir a quién matar, desde el espionaje masivo en tiempo real que se realiza mediante las líneas telefónicas hasta dos softwares de los que Abraham ha escrito con anterioridad: Lavender —programa de Inteligencia Artificial [IA] que etiqueta a los blancos posibles de Hamás— y Where’s Daddy —sistema de rastreo de IA que coordina ataques cuando los presuntos miembros de Hamás regresan a casa para aniquilarlos con su familia—. Este último reconoce palabras claves en las conversaciones telefónicas y mensajes de los hijos y esposas para lanzar ataques. El ejército del estado de apartheid israelí sigue manteniendo a Gaza cerrada a la prensa internacional, sin embargo Google Maps actualizó sus imágenes satelitales y es más fácil que nunca ver el borrado sistemático de más del 80% de las construcciones de la franja. Este es uno de los domicidios —destrucción masiva de hogares con la intención de impedir que los pobladores vuelvan— más extensos de la historia moderna.




EL FILME NO ES UNA LECCIÓN de historia, sin embargo, como contexto añaden material de archivo del establecimiento de Tel Aviv en 1909, al norte de la ciudad palestina de Jaffa —cuya población en su mayoría huyó a Gaza durante la primera Nakba—, y la demolición de construcciones en una tierra donde la propaganda sionista asegura que no vivía nadie. Se muestra la instalación por israelíes de los primeros sistemas telefónicos en los territorios palestinos que desde entonces eran vulnerables a ser monitoreados y usados para la vigilancia. Hoy sistemas de visualización y destrucción remota permiten una cruel “gamificación” de la muerte, como si se tratara de un juego de video. Estas estrategias son responsables del número de niños asesinados (21 mil 700) y heridos (45 mil, buena parte con mutilaciones) en tan sólo tres años.

Szor y Abraham muestran que la destrucción de la población civil no es un accidente ni un contratiempo ni una consecuencia de la “guerra”, sino que siempre fue el objetivo principal de este castigo colectivo. El tono frío y antiséptico del documental tan sólo cambia hacia el final, cuando vemos una pequeña muestra de la devastación de Gaza, de la agonía de los sobrevivientes y los cuerpos atrapados y desgarrados entre las ruinas.






Así como los sionistas y sus defensores han atacado a la película por ser antisemita, periodismo no balanceado y propaganda anti-Israel, algunos defensores de los derechos palestinos también la han atacado porque al ser obra de cineastas israelíes ha recibido reconocimiento en festivales de cine en el mundo —a mí me tocó verla en el de Nueva York— con largas ovaciones, entrevistas y un fenómeno mediático, mientras que los periodistas palestinos que vienen reportando estas atrocidades desde hace años han sido ignorados, acusados de ser “terroristas” y asesinados por centenares. Los detractores acusan a los realizadores de querer rozarse con la élite fílmica, de mercantilizar la tragedia palestina como entretenimiento y de blanquear el “sionismo moderado”. NAZA sigue el modelo de las películas —desde el western hasta películas bélicas de Hollywood— en las que los agresores son los sujetos de la historia y las víctimas son masas anónimas. De cualquier manera, con un enorme riesgo personal, Szor y Abraham crearon un testimonio fundamental que, a diferencia de muchos otros documentales parecidos, quizá pueda tener un impacto amplio.

A partir de noviembre, NAZA estará en línea gratuitamente.



"Palestina libre" gritan entre diosas mexicas
México Tenochtitlán 
7 septiembre 2025

ÍNDICE:

PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR EN
TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA
Primer párrafo, capítulo IX "Genocidio" de Raphael Lemkin, 
quien acuñara el término.











miércoles, 21 de octubre de 2026

899. GAZA HERALD/ Los niños no nacidos de Gaza pagan las consecuencias de un sistema de salud colapsado: PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR EN TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA

A tres años de un genocidio anunciado 
1109 días de tecnogenocidio en Gaza
y anexión de Cisjordania, Palestina ocupada
Día 235: Ataque ilegal a Irán
Día 233: Invasión de Líbano
Holocaustos    

 

Publicado originalmente
en Gaza Herald
(Redacción digital independiente dedicada a dar voz a los habitantes de Gaza, visibilizando las realidades de quienes sobreviven al genocidio. Nuestro compromiso es con la verdad, la resiliencia y la firme convicción de que toda voz de Gaza merece ser escuchada y vista.)
el 14/09/2026




Los niños no nacidos de Gaza pagan las consecuencias de un sistema de salud colapsado.


Historias de sobrevivientes del genocidio, voces desde Gaza 


Gaza Herald — Casi 4.000 embarazos terminaron en aborto espontáneo en Gaza durante el primer semestre de 2026, según cifras del Ministerio de Salud de Gaza citadas por funcionarios de las Naciones Unidas, lo que pone de manifiesto los crecientes riesgos que enfrentan las mujeres palestinas en medio del desplazamiento, la desnutrición y el colapso de la atención de la salud reproductiva.

El ministerio registró 3.958 abortos espontáneos entre enero y junio, lo que equivale a 208,5 casos por cada 1.000 nacidos vivos. Durante el semestre anterior, la tasa se situó en 64 por cada 1.000 nacidos vivos, lo que significa que las pérdidas gestacionales se triplicaron en tan solo medio año.

Estas cifras ofrecen una cruda perspectiva de las condiciones en las que las mujeres palestinas llevan adelante sus embarazos. Alrededor de 50.000 mujeres embarazadas en Gaza necesitan atención médica, según el Fondo de Población de las Naciones Unidas, mientras que gran parte del sistema de salud del territorio permanece dañado o fuera de servicio.

Aproximadamente uno de cada tres embarazos se considera de alto riesgo, lo que ejerce una presión adicional sobre los servicios de maternidad, que ya sufren escasez de medicamentos, equipos médicos, insumos de salud reproductiva y personal capacitado.

La crisis se desarrolla en un territorio donde nacen alrededor de 180 bebés al día, pero donde muchas madres abandonan los centros de maternidad solo para regresar a tiendas de campaña y refugios superpoblados, sin acceso confiable a agua potable, saneamiento adecuado, alimentos nutritivos ni lugares seguros para recuperarse.


Middle East Eye


El Dr. Munir al-Bursh, Director General del Ministerio de Salud palestino en Gaza, lamenta la muerte de su hijo, Basir, quien falleció en un ataque con dron israelí en Jabalia, al norte de Gaza. El Dr. al-Bursh relató que su hijo le había advertido que sería un objetivo y le había expresado su preocupación de que su padre pudiera morir junto a él. Instantes después de salir de su tienda de campaña, Basir fue alcanzado por un dron.
19 septiembre 2026


Un fuerte aumento en las pérdidas gestacionales

El Ministerio de Salud registró su tasa mensual más alta de abortos espontáneos en abril, alcanzando los 377,25 casos por cada 1000 nacidos vivos. Junio ​​registró el mayor número de casos, con 790 abortos espontáneos.

La mayoría de las pérdidas gestacionales ocurrieron durante las primeras etapas del embarazo. Los datos del Ministerio mostraron que el 73,6 % tuvo lugar antes de la semana 13, mientras que otro 26,4 % ocurrió entre las semanas 13 y 24.

Los mismos datos apuntan a problemas generalizados de salud materna. Entre las mujeres embarazadas registradas en 2025, el 57,1% presentaba anemia, lo que refleja la grave crisis nutricional que afecta a las mujeres en todo el territorio.

Este aumento se ha producido a pesar del alto el fuego, ya que los palestinos siguen viviendo en medio de la destrucción de sus hogares e instalaciones sanitarias, graves dificultades económicas y restricciones que afectan al acceso a suministros esenciales.

Las cifras por sí solas no establecen una única causa médica para este aumento. Sin embargo, médicos y funcionarios de salud en Gaza han descrito repetidamente una combinación de factores que someten a las mujeres embarazadas a una extraordinaria tensión física y psicológica, incluyendo desplazamientos frecuentes, mala nutrición, calor extremo, trabajos físicos extenuantes y dificultades para acceder a atención médica.

Embarazo en una tienda de campaña

Para Hadeel al-Madani, una mujer palestina con siete meses de embarazo, este se ha desarrollado paralelamente a la lucha diaria por la supervivencia.

Buscar agua, lavar la ropa, cocinar al fuego y limpiar su tienda de campaña se han convertido en tareas agotadoras. Sin agua corriente ni electricidad, tareas que antes tomaban minutos ahora pueden llevar horas y obligan a las mujeres embarazadas a cargar pesados ​​recipientes por terrenos difíciles.

El calor del verano supone una carga adicional. Las tiendas de plástico retienen las altas temperaturas durante el día, dejando a las mujeres embarazadas con poca protección ante las condiciones que pueden volverse insoportables dentro de sus refugios.

Madani dijo que le preocupa constantemente la salud de su bebé por nacer. Entre sus pocas pertenencias, guarda sus medicamentos, temiendo que el calor extremo los afecte y que los roedores e insectos que se mueven por las tiendas puedan alcanzarla.

“Nuestra vida es difícil. No podemos adaptarnos. La vida es trágica y muy dura para las mujeres embarazadas que viven en tiendas de campaña”, dijo Madani a Anadolu.

“Temo que mi hijo pueda tener malformaciones o problemas debido a las duras condiciones y al calor”, dijo. “A veces, el clima fuera de la tienda es más fresco que dentro”.

Su experiencia refleja una realidad más amplia para las mujeres embarazadas que deben llevar adelante sus embarazos mientras viven en condiciones que dificultan la higiene básica, la nutrición, el descanso y el seguimiento médico.

Esperando el parto sin lo básico

Doaa al-Najjar está cerca del final de su embarazo y se prepara para dar a luz mientras aún vive en una tienda de campaña.

Dijo que el calor dentro del refugio ha afectado su salud y la ha obligado a buscar atención médica. Tras experimentar un aumento de temperatura corporal, acudió a una clínica porque temía que el problema pudiera afectar a su feto.

“Tengo miedo por el embarazo y estas condiciones me afectan”, dijo Najjar. “Estoy esperando que el bebé nazca sano y salvo”.

Antes de la guerra, explicó Najjar, el embarazo significaba tener acceso a alimentos, artículos de primera necesidad y un lugar relativamente seguro para prepararse para el parto. Ahora, con el parto acercándose, carece de muchas de las cosas que un recién nacido normalmente necesita.

No hay una cama adecuada, y conseguir ropa, pañales y leche se ha convertido en otra lucha para una familia que ya tiene dificultades para cubrir sus propias necesidades básicas.

No hay una cama adecuada, y conseguir ropa, pañales y leche se ha convertido en una lucha constante para una familia que ya tiene dificultades para cubrir sus necesidades básicas.

También le preocupa que ratas, ratones e insectos entren en la tienda y lleguen a su recién nacido.

«Temo por él por los ratones, las ratas, los insectos y el calor de la tienda», dijo. «Necesita una cama que lo proteja».

Un sistema de maternidad bajo presión

Las condiciones que enfrentan las mujeres en los refugios de Gaza se ven agravadas por el deterioro del propio sistema de salud.

En el Hospital Internacional Al-Helou, en el barrio de Al-Nasr, al oeste de la ciudad de Gaza, decenas de mujeres embarazadas esperan exámenes y atención de seguimiento.

Iyad Abu Hosaira, jefe del departamento de obstetricia y ginecología del hospital, afirmó que los desplazamientos repetidos, la destrucción de viviendas y el deterioro de la atención primaria de salud han sometido a las mujeres embarazadas a una presión extrema.

“Durante y después de la guerra, las mujeres embarazadas vivieron en lugares inhabitables, como tiendas de campaña sin agua corriente ni electricidad”, declaró Abu Hosaira.

“Además, se vieron obligadas a realizar tareas extenuantes, como transportar bidones de agua de un lugar a otro, lo que puso en peligro la vida de los fetos”, añadió.

Explicó que, en estas condiciones, las mujeres embarazadas han desarrollado problemas de salud, como anemia, y que el aumento de los abortos espontáneos refleja las crecientes dificultades que rodean el embarazo y el parto.

El sistema sanitario en general ha sufrido graves daños. La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios informó que, a mediados de julio de 2026, solo el 44 % de los centros de salud que existían antes de octubre de 2023 seguían funcionando.

La Organización Mundial de la Salud también ha informado de que ningún hospital en Gaza opera a plena capacidad y que más de la mitad de los medicamentos esenciales están agotados.

El suministro de material médico sigue sufriendo escasez. A principios de agosto, los ataques destruyeron dos almacenes que contenían medicamentos y material médico vital, y dañaron gravemente otros dos pertenecientes al Hospital de los Mártires de Al-Aqsa en Deir al-Balah.

El UNFPA continúa apoyando hospitales de maternidad, centros de salud, servicios móviles y parteras, además de proporcionar medicamentos, equipo médico y suministros de salud reproductiva. También ofrece protección y servicios de salud mental para mujeres y niñas.

Sin embargo, la brecha entre los servicios disponibles y la magnitud de las necesidades sigue siendo enorme.

El precio pagado antes del nacimiento

Los casi 4.000 abortos espontáneos registrados durante el primer semestre de 2026 añaden otra dimensión a la crisis sanitaria de Gaza. Demuestran cómo las consecuencias de la guerra se extienden más allá de quienes ya están enfermos o heridos, afectando a los embarazos que se esperaba que trajeran nuevas vidas al mundo.

Para las mujeres palestinas, el embarazo se desarrolla ahora en un contexto de desplazamiento, hambre, calor, agotamiento físico e incertidumbre sobre si recibirán atención médica adecuada cuando surjan complicaciones.

La pérdida de un embarazo es una experiencia profundamente personal, pero la magnitud del aumento se ha convertido también en una alerta de salud pública.

En un territorio donde los hospitales tienen dificultades para funcionar, los medicamentos esenciales escasean y las mujeres embarazadas viven sin acceso fiable a alimentos, agua y refugio, también es un territorio donde traer un hijo al mundo de forma segura se ha vuelto cada vez más difícil.

Para las madres de Gaza, la lucha ya no se limita a sobrevivir al parto. Comienza meses antes, con la lucha por llevar a término un embarazo en condiciones que han hecho que incluso los requisitos más básicos para un embarazo saludable sean cada vez más difíciles de obtener.

Las casi 4.000 pérdidas de embarazo registradas en seis meses, por lo tanto, cuentan una historia que va más allá de una simple estadística. Señalan una crisis que afecta a una de las dimensiones más fundamentales de la vida civil: la capacidad de las mujeres palestinas para gestar, dar a luz y proteger a la próxima generación.




"Palestina libre" gritan entre diosas mexicas
México Tenochtitlán 
7 septiembre 2025

ÍNDICE:

PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR EN
TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA
Primer párrafo, capítulo IX "Genocidio" de Raphael Lemkin, 
quien acuñara el término.

















martes, 20 de octubre de 2026

898b. MIDLE EAST EYE/ Maha Hussaini/ Decenas de personas atrapadas bajo los escombros tras el derrumbe de un edificio atacado por Israel: PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR EN TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA

A tres años de un genocidio anunciado 
1108 días de tecnogenocidio en Gaza
y anexión de Cisjordania, Palestina ocupada
Día 234: Ataque ilegal a Irán
Día 232: Invasión de Líbano
Holocaustos     
  

 

Publicado originalmente
en Midle East Eye
(periódico digital panárabe independiente, fundado en febrero de 2014 y con sede en Londres)
el 16/09/2026

Varias personas se congregan mientras los miembros de la Defensa Civil intentan 
rescatar a quienes quedaron atrapados bajo los escombros de un edificio residencial que resultó dañado en un ataque israelí anterior durante la guerra y que se derrumbó 
el miércoles en la ciudad de Gaza, el 16 de septiembre de 2026 (Reuters/Mahmoud Issa).



Ciudad de Gaza, Gaza, [Palestina ocupada y genocidada]: 
Decenas de personas atrapadas bajo los escombros tras el derrumbe de un edificio atacado por Israel. 


Equipos de rescate se apresuran a llegar hasta los residentes mientras aumenta el número de muertos en la ciudad occidental de Gaza.

Maha Hussaini

Un edificio en Gaza, previamente atacado por las fuerzas israelíes, se derrumbó el miércoles, causando la muerte de al menos 21 personas y dejando a decenas más atrapadas bajo los escombros, entre ellas decenas de niños.

La Defensa Civil Palestina, la agencia de emergencias y rescate de Gaza, informó que el edificio residencial de seis pisos, ubicado en la calle Al-Sinaa, en el oeste de la ciudad de Gaza, se derrumbó repentinamente mientras sus residentes dormían en su interior.

Según los residentes, en el edificio vivían más de 10 familias, con un total de aproximadamente 80 personas. Decenas de ellas eran niños.

El Ministerio de Salud palestino informó que se recuperaron los cuerpos de 21 personas, entre ellas 12 niños, y que más de 14 fueron rescatadas con heridas.

Mahmoud Basal, portavoz de la Defensa Civil, declaró que los equipos de emergencia podían oír los gritos de las personas atrapadas bajo los escombros y que estaban haciendo todo lo posible por llegar hasta ellas.

FOTO

Abdullah al-Majdalawi, director de relaciones públicas y medios de comunicación de la Defensa Civil de Gaza, dijo que los equipos de rescate habían estado trabajando continuamente desde el colapso.

"Todas las víctimas que hemos sacado de debajo de los escombros parecen haber estado durmiendo en un colchón. Estaban dormidas cuando el edificio se derrumbó", dijo Majdalawi a Middle East Eye.

Pero los equipos de rescate carecen de la maquinaria pesada necesaria para llegar a los atrapados, y gran parte del equipo de Gaza fue destruido por Israel durante el genocidio.

"Carecemos incluso de las herramientas más básicas", afirmó Majdalawi.

"En los primeros momentos después del derrumbe, tuvimos que pedir a los vecinos y a los desplazados cercanos que trajeran martillos, palas y otras herramientas debido a la grave escasez de equipos", añadió.


Middle East Eye


"Queríamos organizar este evento para demostrarle al mundo entero que somos fuertes y que podemos resurgir de entre las ruinas como héroes".

Culturistas de Gaza se reunieron el sábado para un evento donde exhibieron su fuerza mediante una variedad de ejercicios de fuerza, desde levantar pesas y neumáticos hasta arrastrar camiones grandes con cuerdas.
Dignidad y Resistencia palestina
17 octubre 2026



Sabreen Nassir, de 33 años, una palestina desplazada que vivía en una tienda de campaña cerca del edificio, dijo que dos amigas de sus hijas aún se encuentran bajo los escombros.

"Mis hijas están aquí, mirando y esperando a que rescaten a sus amigas", dijo Nassir a MEE.

"Hemos sido vecinas durante siete meses".

Talal al-Harazin, de 53 años, otro palestino que vive en una tienda de campaña cercana, dijo que el derrumbe se sintió como un "terremoto".

"Alrededor de las 3:10 de la madrugada, el edificio se derrumbó por completo. Tardó menos de 10 segundos en venirse abajo", dijo a MEE.

Voluntarios y rescatistas transportan un cuerpo recuperado de entre los escombros de un edificio derrumbado en la ciudad de Gaza el 16 de septiembre de 2026 (AFP/Omar al-Qattaa).
 

Harazin declaró que unas diez familias vivían en el edificio, entre ellas las familias Abu Ras, al-Swatri, Adas, al-Jaabari, al-Ajla y Saada. La familia más pequeña tenía unos diez miembros, la mayoría mujeres y niños.

Harazin explicó que el edificio había sido alcanzado y dañado por los bombardeos israelíes y que ya se había hundido unos tres pisos. Sin embargo, las familias no tenían otro lugar donde vivir.

"Lamentablemente, esperábamos que se derrumbara. Les habían advertido, pero ellos preguntaban: '¿Dónde podemos vivir?'", dijo.

"Cada día caían trozos del edificio. Ayer mismo, cayeron piedras y dijimos que podía derrumbarse. Y esa misma noche, se derrumbó".

"Al borde de una verdadera catástrofe"

El edificio derrumbado se encontraba entre los aproximadamente 2000 edificios de la Franja de Gaza que corrían el riesgo de derrumbarse debido a los daños causados ​​por los ataques israelíes.

A pesar del peligro, muchos de los edificios siguen habitados por un gran número de residentes que se han quedado sin refugio.

Majdalawi afirmó que los residentes se vieron obligados a usar el edificio derrumbado a pesar de saber que estaba agrietado, ya que no tenían adónde ir.

"Esta es una situación recurrente. Los edificios en riesgo de derrumbe se están convirtiendo en tumbas para sus residentes. La única diferencia es el momento", advirtió. 


Middle East Eye


La continua ocupación de Gaza por parte de Israel ha devastado la industria olivarera del territorio, y los agricultores informan de una destrucción generalizada de los huertos, un aumento de los precios y una cosecha reducida a una fracción de los niveles anteriores a la guerra.
Las autoridades agrícolas de Gaza estiman que sólo 150.000 de los dos millones de olivos del territorio permanecen en pie. Se espera que la cosecha de este año produzca alrededor de 5.000 toneladas de aceitunas, frente a las 40.000 toneladas habituales.
Los trabajadores agrícolas luchan por la falta de trabajo, mientras que casi la mitad de los olivos de Gaza permanecen más allá de la línea amarilla israelí.
La destrucción también ha hecho subir los precios: una lata de 16 litros de aceite de oliva cuesta ahora alrededor de 1.500 shekels (488 dólares), en comparación con los 500 shekels antes de la guerra, lo que lo coloca fuera del alcance de muchos palestinos.
14 octubre 2026


Decenas de viviendas se han derrumbado y decenas de personas han muerto a consecuencia de ello.

También advirtió sobre los riesgos adicionales que supone la llegada del invierno.

"Nos encontramos al borde de una verdadera catástrofe con la llegada del invierno. Si no se traen a Gaza casas móviles, caravanas y materiales de reconstrucción, veremos más desastres como este".

Durante el genocidio israelí en Gaza, que comenzó tras un ataque liderado por Hamás en 2023, las fuerzas israelíes dañaron o destruyeron aproximadamente el 90% de las viviendas en el territorio, según la ONU.

Casi toda la población de 2,2 millones de personas se ha visto desplazada internamente durante la guerra.

Un informe publicado el mes pasado por el Grupo de Refugio, liderado por el Consejo Noruego para los Refugiados (NRC), reveló que aproximadamente 1,98 millones de palestinos en Gaza —el 94% de la población— necesitan refugio y asistencia básica para sus hogares.

El alto el fuego firmado en octubre del año pasado tenía como objetivo poner fin al genocidio israelí, deteniendo los ataques contra los palestinos, permitiendo la entrada de ayuda humanitaria a Gaza, incluyendo materiales para refugios, y allanando el camino para la reconstrucción.

Sin embargo, Israel ha violado repetidamente el acuerdo mediado por Estados Unidos, llevando a cabo ataques casi diarios, restringiendo los esfuerzos de reconstrucción y bloqueando la entrada de gran parte de la ayuda necesaria en Gaza, incluyendo materiales para refugios.

 


"Palestina libre" gritan entre diosas mexicas
México Tenochtitlán 
7 septiembre 2025

ÍNDICE:

PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR EN
TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA
Primer párrafo, capítulo IX "Genocidio" de Raphael Lemkin, 
quien acuñara el término.








898. LA JORNADA/ Omar González Morales/ 'Naza': voces que revelan el exterminio masivo en Gaza llegan a salas mexicanas: PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR EN TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA

 A tres años de un genocidio anunciado 
1108 días de tecnogenocidio en Gaza
y anexión de Cisjordania, Palestina ocupada
Día 234: Ataque ilegal a Irán
Día 232: Invasión de Líbano
Holocaustos     
 


Publicado originalmente 
en La Jornada
(periódico mexicano fundado el 19 de septiembre de 1984)
el 20/10/2026 



'Naza': voces que revelan el exterminio masivo en Gaza llegan a salas mexicanas



Omar González Morales

La cinta Naza: Una ventana a los sistemas de exterminio masivo, dirigida por Yuval Abraham y Rachel Szor, constituye un testimonio de la brutalidad y de los mecanismos mediante los cuales Israel lleva a cabo la ofensiva genocida contra el pueblo palestino en la franja de Gaza. Producida en colaboración con el periódico británico The Guardian y JW Films, en asociación con Placeholder Films y Unseen Hand, y distribuida en México por Artegios, la película reúne una serie de entrevistas con militares israelíes que reconocen su participación en hechos atroces. El filme llegará a las salas de cine el jueves 22 de octubre.

Los testigos, ocultos tras el anonimato, conversan con un periodista en la azotea de un edificio. A su alrededor, la vida cotidiana en Israel transcurre con aparente normalidad: personas que habitan apartamentos ven la televisión con sus hijos, comen en restaurantes o hacen ejercicio en sus casas. De pronto, una alarma interrumpe esa aparente tranquilidad y un misil impacta en una zona cercana al lugar de la entrevista. Así transcurre el día a día en un país marcado por la guerra.

El término Naza es utilizado por la inteligencia israelí para referirse a las víctimas colaterales de los ataques aéreos: niños, mujeres y hombres que mueren en las operaciones destinadas a eliminar a supuestos terroristas de Hamás. Mediante los testimonios, la película expone el alcance de esta maquinaria bélica: desde el espionaje telefónico y el lanzamiento de misiles contra edificios sin importar la presencia de civiles, hasta la destrucción del patrimonio palestino y los intentos de erradicar su lengua y su identidad cultural.

Fotogramas de la cinta de Yuval Abraham y Rachel Szor. Fotograma de 'Naza'


“Es un testimonio del hecho de que gran parte de las muertes de civiles en Gaza se produjeron con pleno conocimiento y no por error, como algunos han afirmado. Naza es también una crítica a la forma en que el encuadre de los asesinatos como ‘colaterales’ oculta su naturaleza deliberada y calculada”, afirmaron los directores en una entrevista con The Guardian.

Los 24 oficiales entrevistados hablan de los distintos programas de inteligencia, del control que el Ejército israelí ejerce sobre las infraestructuras y de su influencia en los medios de comunicación que respaldan su propaganda bélica. Cada uno de estos frentes opera mediante programas específicos. Entre ellos, destaca uno que utiliza inteligencia artificial para calcular las opciones que considera más adecuadas al momento de seleccionar objetivos y ejecutar ataques letales.

“Las fuentes implicadas en la campaña de bombardeos aéreos de Israel sobre Gaza –considerada una de las más mortíferas de la historia moderna para la población civil– sirven en las unidades de inteligencia militar más secretas y de élite del país. Tuvimos que pasar meses, y finalmente años, localizando a las personas adecuadas, quienes, a su vez, a menudo tardaban más tiempo en acceder a hablar ante una cámara. No podíamos confiar en un puñado de fuentes para sostener las afirmaciones de la película y trabajamos hasta encontrar a dos docenas de ellas. También debimos laborar bajo estrictas limitaciones de seguridad, sabiendo que el Estado israelí no había autorizado a estas personas a platicar con nosotros y que asumían un riesgo al hacerlo”.

Los cineastas también explicaron la perspectiva desde la que construyeron su investigación:

“Nuestra crítica al Estado israelí siempre se ha centrado en los crímenes de carácter sistémico. En la película No other land, pasamos cinco años junto a Basel Adra y Hamdan Ballal documentando cómo el Ejército destruía hogares palestinos para retratar un panorama más amplio de un sistema de ocupación y supremacía étnica orientado a expulsar a los palestinos de Cisjordania. En Naza, conectamos de manera similar los puntos de un sistema, recopilando los testimonios de dos docenas de oficiales de inteligencia y soldados, y retratando los sistemas militares utilizados para perpetrar lo que una comisión de la ONU y las principales organizaciones de derechos humanos del mundo han calificado como un genocidio”.

En los tres años de agresiones castrenses a los que hace referencia el documental, se contabilizan 75 mil personas muertas como consecuencia de las operaciones bélicas. Resulta paradójico que Benjamin Netanyahu, quien en su libro Terrorism: How the West can win (Terrorismo: Cómo puede ganar Occidente), publicado en 1986, criticó determinadas prácticas terroristas, encabece hoy un gobierno cuyas acciones contra la población palestina en la franja de Gaza han sido objeto de graves acusaciones internacionales. En este contexto, las operaciones militares parecen orientadas a destruir infraestructuras y territorios antes de que se erosione aún más la legitimidad internacional de Israel.

Los directores profundizan en esta perspectiva al señalar que el documental no se limita a denunciar actos aislados, sino que examina las estructuras que los hacen posibles:

“Nuestro enfoque no está en crímenes de guerra esporádicos cometidos por soldados renegados que desobedecieron mandamientos. Está en las órdenes mismas, las políticas, las prácticas aceptadas, el lenguaje y la lógica que hacen posibles esos actos, y las personas que los operan. El sistema y sus engranajes. Esto importa, en parte, porque la cuestión del genocidio es inseparable de la cuestión de la intención. A menudo se trata la intención como algo oculto en la mente de los líderes políticos o militares. Pero los sistemas también revelan la intención: por medio de las reglas que crean, los objetivos que autorizan, los riesgos que aceptan y los patrones que producen repetidamente”.

El documental Naza: Una ventana a los sistemas de exterminio masivo se estrenará el jueves 22 de octubre en diversas salas de cine.


 


"Palestina libre" gritan entre diosas mexicas
México Tenochtitlán 
7 septiembre 2025

ÍNDICE:

PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR EN
TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA
Primer párrafo, capítulo IX "Genocidio" de Raphael Lemkin, 
quien acuñara el término.







lunes, 19 de octubre de 2026

897. FUNDACIÓN HIND RAJAB/ HRF presenta una denuncia ante la CPI contra la Asociación Médica Israelí, médicos y funcionarios por su papel en la tortura de Sde Teiman: PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR EN TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA

A tres años de un genocidio anunciado 
1107 días de tecnogenocidio en Gaza
y anexión de Cisjordania, Palestina ocupada
Día 233: Ataque ilegal a Irán
Día 231: Invasión de Líbano
Holocaustos     
 



Publicado originalmente
en FUNDACIÓN HIND RAJAB
(Fue establecida durante el actual genocidio en Gaza, con su nombre honra la memoria de Hind Rajab y de todos aquellos que han perecido o sufrido bajo la campaña genocida israelí. Fue fundada por Dyab Abou Jahjah, activista político y escritor belga-libanés, y Karim Hassoun.)

La Fundación Hind Rajab es una rama legal del Movimiento 30 de Marzo dedicada principalmente a la búsqueda de justicia en respuesta a los crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra y violaciones de los derechos humanos perpetrados por el Estado israelí contra los palestinos.
Su trabajo es paralelo al hecho por el Centro Simon Wiesenthal contra los criminales nazis después del Genocidio perpetrado por los alemanes a los europeos de confesión judía, sobretodo Askenazíes)
el 07/10/2026


HRF presenta una denuncia ante la CPI contra la Asociación Médica Israelí, médicos y funcionarios por su papel en la tortura 
de Sde Teiman.


8 de octubre de 2026 – Bruselas, Bélgica/Róterdam, Países Bajos – La Fundación Hind Rajab (HRF) ha presentado una comunicación, en virtud del artículo 15 del Estatuto de Roma, ante el Fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), solicitando una investigación sobre la participación de funcionarios del Ministerio de Salud y del Ministerio de Defensa de Israel, la Asociación Médica de Israel, profesionales médicos y administradores hospitalarios en la muerte, tortura y malos tratos infligidos a detenidos palestinos en el centro de detención de Sde Teiman desde el 7 de octubre de 2023.

La comunicación argumenta que la conducta documentada constituye crímenes de guerra según los artículos 8(2)(a)(i)–(iii) y 8(2)(b)(xxi), crímenes de lesa humanidad según el artículo 7(1)(a), (f), (h) y (k), y actos de genocidio según el artículo 6(a) y (b) del Estatuto de Roma. 


Ética médica en Róterdam: La AMM se enfrenta a su propia prueba

La presentación de la denuncia por parte de HRF coincidió con la Asamblea General de la Asociación Médica Mundial (AMM) en Róterdam, Países Bajos, del 7 al 10 de octubre de 2026.

La Asociación Médica Israelí (IMA) representa a más del 90 % de los médicos en Israel, incluidos los médicos israelíes asignados a trabajar en Sde Teiman, y es miembro fundador de la AMM. La directiva de la IMA también ocupa cargos en las estructuras de gobierno de la AMM: el presidente de la IMA, el profesor Zion Hagay, preside el Comité de Asuntos Sociomédicos de la AMM, y la directora ejecutiva de la IMA, la abogada Leah Wapner, desempeña diversas funciones de asesoramiento, entre ellas en los Comités de Finanzas y Planificación, Asuntos Sociomédicos y Ética Médica de la AMM.

La Asamblea General de la AMM se reúne para debatir sobre ética médica mientras miembros de la IMA, que ha brindado cobertura institucional a la tortura y el abuso médico de detenidos palestinos, se sientan entre sus delegados con impunidad. La reunión se produce en medio de una creciente presión sobre la AMM para que actúe, con más de 1300 profesionales y organizaciones de la salud que solicitan a la AMM la suspensión de la IMA en una petición publicada en The Lancet en junio de 2026.


"Los críticos exigen la suspensión de la Asociación Médica Israelí (IMA) de la Asociación Médica Mundial (AMM) por su postura sobre Gaza. Informa Udani Samarasekera.
Organizaciones sanitarias piden un boicot a la Asociación Médica Israelí (IMA) por lo que consideran violaciones de la ética médica y del derecho internacional humanitario en el conflicto de Gaza. El Movimiento por la Salud del Pueblo (PHM), Médicos por Gaza (Artsen voor Gaza) y el Consejo Asesor de Salud de la Voz Judía por la Paz exigen la suspensión de la IMA de la AMM por su silencio ante el genocidio palestino, la destrucción de la infraestructura sanitaria y la tortura y asesinato de trabajadores sanitarios en Gaza."
LANCET



El Hospital de Campaña de Sde Teiman: Complicidad médica en un sistema de tortura


Desde octubre de 2023, Sde Teiman, una base militar en el desierto del Néguev, se utilizó para detener a miles de palestinos de Gaza, la mayoría civiles, incluyendo hombres, mujeres, niños, ancianos, periodistas y trabajadores sanitarios y humanitarios. Los detenidos fueron retenidos bajo la designación ficticia de "combatientes ilegales", una ficción legal utilizada para privarlos de las protecciones legales básicas y permitir su detención sin cargos ni juicio.

Poco más de una semana después del 7 de octubre de 2023, el Ministerio de Salud israelí estableció un centro médico dentro del complejo de detención de Sde Teiman. Lo que comenzó como una carpa médica se amplió hasta convertirse en un hospital de campaña compuesto por carpas con entre ocho y veinte camas cada una, construido sin licitación por K.L.P. Global Ltd., una empresa privada israelí que también exporta sistemas de «defensa».

A pesar de que el hospital de campaña operaba dentro de un complejo de detención militar, permanecía bajo la tutela del Ministerio de Salud israelí. Sin embargo, su personal médico, incluidos médicos civiles reclutados como reservistas y voluntarios, tuvo que firmar documentos que los colocaban bajo la autoridad de la Policía Militar israelí en lugar de su Cuerpo Médico.

Interior del centro de detención de Sde Teiman. Crédito: Breaking the Silence


El 19 de diciembre de 2023, el Ministerio de Salud de Israel emitió una directiva que integró formalmente el centro médico al sistema de tortura y abusos de Sde Teiman, imponiendo los siguientes requisitos:

  • Instruir al personal médico para que tratara a los detenidos esposados ​​y con los ojos vendados;

  • Prohibir al personal identificarse por su nombre y exigirles que firmaran los historiales médicos utilizando únicamente sus títulos profesionales. (Esta práctica oculta la responsabilidad médica individual e impide que las lesiones sufridas bajo custodia se documenten en un historial clínico verificable y sujeto a escrutinio legal);
  • Restringir los traslados a hospitales civiles a los casos que impliquen una amenaza inminente para la vida o riesgo de discapacidad irreversible; y

  • Autorizar el tratamiento médico forzoso sin garantías ni protecciones.

Médicos, enfermeros y paramédicos que trabajaron en el hospital de campaña, junto con antiguos detenidos, han documentado los abusos perpetrados dentro de este sistema.

En abril de 2024, un médico que trabajaba en Sde Teiman escribió al Fiscal General y a los Ministros de Defensa y Salud de Israel, informando que dos detenidos habían sufrido amputaciones de piernas en una sola semana como consecuencia de lesiones causadas por el uso de grilletes, que describió como una práctica rutinaria.

El personal médico también informó a Associated Press que presenciaron cirugías realizadas sin un control adecuado del dolor, incluyendo la de un detenido anciano que fue operado de la pierna mientras gritaba y temblaba. Otros describieron a detenidos obligados a usar pañales, atados de pies y manos a camas de hospital y con los ojos vendados.

Para noviembre de 2025, al menos 29 detenidos habían muerto en Sde Teiman como resultado de violencia física, negligencia médica o ambas.

La Asociación Médica Israelí: Legitimando un Sistema de Tortura


El informe dedica un capítulo específico al papel de la Asociación Médica Israelí en la legitimación de los abusos y la tortura perpetrados en Sde Teiman.

La respuesta de la IMA a las acusaciones de complicidad médica se ha limitado a recordatorios genéricos de las obligaciones éticas de los médicos, mientras que los resultados de una evaluación ética interna realizada por el Ministerio de Salud tras una visita a Sde Teiman nunca se han divulgado.

En lugar de investigar las acusaciones, la dirección de la IMA defendió públicamente la atención médica proporcionada en Sde Teiman.

El 24 de abril de 2024, el presidente de la IMA, el profesor Zion Hagay, el presidente del Comité de Ética de la IMA, el Dr. Yossi Walfisch, y Malke Borow, de la División de Derecho y Políticas de la IMA, publicaron una carta en The American Journal of Bioethics afirmando que los detenidos en Sde Teiman estaban recibiendo la atención médica adecuada. La carta también se refería a los detenidos palestinos que no habían sido juzgados ni condenados como «terroristas de Hamás». Y, específicamente, invocó la propia visita de Walfisch a Sde Teiman como prueba:

“Uno de nosotros [Walfisch] visitó el centro médico de las FDI como parte de una delegación de expertos en ética médica y profesionales, y puede dar fe de que los prisioneros allí reciben la atención médica adecuada, con las precauciones necesarias para garantizar la seguridad del personal médico”.

Las garantías de la carta contradicen directamente las normas reafirmadas por la propia Oficina de Ética de la IMA en septiembre de 2023, donde reiteró que la sujeción rutinaria durante el tratamiento médico está prohibida, identificando específicamente el vendaje cruzado, las sujeciones de plástico y la cobertura de los ojos de los pacientes.

La IMA no inició ningún procedimiento disciplinario contra los miembros implicados en conductas que violaban su código de ética. En cambio, su dirección utilizó una revista internacional de bioética para eludir la rendición de cuentas y ocultar prácticas que médicos israelíes, denunciantes, exdetenidos e investigadores de la ONU han documentado como tortura y abuso médico.


Responsabilidad Penal Individual

La solicitud presentada en virtud del Artículo 15 insta al Fiscal de la CPI a investigar la cadena de responsabilidad, desde los altos funcionarios políticos que diseñaron la política y los funcionarios que emitieron directivas vinculantes, hasta los comandantes militares, los profesionales médicos y los organismos profesionales que implementaron o legitimaron el sistema.

Entre los identificados se encuentran los exministros de Salud Moshe Arbel y Uriel Buso, el presidente de la Asociación Médica India (IMA), el profesor Zion Hagay, la directora ejecutiva de la IMA, la abogada Leah Wapner, y el presidente del Comité de Ética de la IMA, el Dr. Yosef Walfisch, entre otros mencionados en la comunicación. 

Dyab Abou Jahjah, Director General de HRF:

“Esta semana, la comunidad médica israelí se sienta en la Asamblea General de la Asociación Médica Mundial en Róterdam como si nada hubiera pasado. La misma asociación que calificó la tortura de detenidos palestinos como «atención médica apropiada» ahora se sienta entre los delegados que debaten sobre ética médica. Los médicos israelíes abandonaron su neutralidad cuando aceptaron tratar a pacientes encadenados y borrar lo que se les hizo. La AMM debe explicar por qué una asociación que brindó cobertura institucional a la tortura sigue siendo bienvenida en su mesa.”

Natacha Bracq, Jefa de Litigios de HRF:

“Las pruebas demuestran que la participación del personal médico en la tortura y los abusos en Sde Teiman fue estructural. El Ministerio de Salud israelí construyó el hospital de campaña y dictó las condiciones del tratamiento médico; los médicos estaban bajo la autoridad de la Policía Militar en lugar del Cuerpo Médico; y una asociación profesional les brindó cobertura ética. El sistema médico mantuvo con vida a los detenidos para que soportaran más torturas e interrogatorios, asegurándose de que sus lesiones no pudieran ser rastreadas a través de los registros clínicos. La comunicación de HRF en virtud del Artículo 15 insta al Fiscal de la CPI a investigar este sistema por lo que realmente es: una cadena de complicidad en la tortura que se extiende desde ministros del gobierno hasta médicos en ejercicio”.

La Asociación Médica Mundial (AMM) y las asociaciones médicas nacionales también han sido notificadas y han recibido una copia de la Comunicación de HRF en virtud del Artículo 15.

La comunicación de hoy es solo el comienzo.

HRF está preparando expedientes sobre profesionales médicos israelíes con doble nacionalidad que participaron directamente en el genocidio israelí en Gaza. Presentaremos cada caso ante los fiscales nacionales en cada jurisdicción donde estas personas tengan ciudadanía.


"Palestina libre" gritan entre diosas mexicas
México Tenochtitlán 
7 septiembre 2025

ÍNDICE:

PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR EN
TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA
Primer párrafo, capítulo IX "Genocidio" de Raphael Lemkin, 
quien acuñara el término.