miércoles, 16 de julio de 2025

437b. EURO-MED MONITOR/Euro-Med pide el procesamiento de Trump y el cierre inmediato de la Fundación Humanitaria de Gaza por las masacres en los puntos de ayuda : PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR EN TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA

648 días de genocidio en Gaza
y anexión de Cisjordania, Palestina ocupada


Publicado originalmente
por EURO-MED MONITOR
(ONG independiente con sede en Ginebra, fundada en 2011, que defiende los derechos humanos en Europa y en la región de Medio Oriente y Norte de África)
el 12/07/2025
versión al español Zyanya Mariana

Personas que transportan paquetes de ayuda de GHF en el norte de la Franja de Gaza (AFP)


Euro-Med pide el procesamiento de Trump y el cierre inmediato de la Fundación Humanitaria de Gaza por las masacres en los puntos de ayuda


Territorio Palestino – La comunidad internacional y los gobiernos cómplices son responsables de los atroces crímenes que se siguen cometiendo contra civiles hambrientos en los puntos de distribución de ayuda gestionados por la Fundación Humanitaria Israelí-Estadounidense para Gaza en el centro y sur de la Franja de Gaza.

Las operaciones de la organización deben detenerse de inmediato y debe iniciarse una investigación internacional independiente para garantizar que sus funcionarios sean procesados ante tribunales internacionales y nacionales por su participación en asesinatos masivos sistemáticos en los puntos de distribución. Estos puntos están gestionados por una entidad criminal impuesta por la fuerza por el ejército israelí para sustituir al mecanismo de la ONU que operó en la Franja durante casi un año y medio.

Los organismos judiciales internacionales y nacionales deben actuar para exigir responsabilidades penales al presidente estadounidense, Donald Trump, por su complicidad en el genocidio en la Franja de Gaza. Esto incluye su adopción y apoyo directo al mecanismo israelí de distribución de ayuda, impuesto por la fuerza y transformado en escenarios de masacres masivas contra civiles hambrientos, así como el respaldo militar, financiero, político y diplomático a gran escala que brindó su administración, lo que permitió a Israel cometer y expandir este crimen durante más de 21 meses.




La masacre, ocurrida la mañana del sábado [12 de julio 2025] cerca de un punto de distribución de ayuda humanitaria en la zona de Al-Shakoush, al norte de la ciudad de Rafah, y que causó la muerte de 30 palestinos y heridas a más de 180, se produjo pocos días después del cierre de tres puntos centrales de distribución. Esto provocó el hacinamiento de decenas de miles de civiles hambrientos en una zona en busca de alimentos, en medio de la política sistemática de hambruna de Israel, utilizada como principal herramienta para perpetrar el genocidio en la Franja de Gaza.

Testimonios documentados sobre el terreno indican la participación de personal de una empresa de seguridad privada estadounidense que trabaja para la Fundación Humanitaria de Gaza en el ataque con fuego y el lanzamiento de granadas de gas lacrimógeno contra civiles reunidos, junto con soldados de ocupación israelíes. Esto atribuye la responsabilidad directa a la fundación y a sus socios de seguridad por la comisión de crímenes internacionales de gran envergadura contra la población de la Franja de Gaza, incluida la participación activa en el genocidio.




El Monitor Euromediterráneo de Derechos Humanos revisó un video circulante que muestra a personal de seguridad afiliado a la Fundación Humanitaria de Gaza lanzando granadas directamente contra civiles reunidos alrededor de los puntos de distribución de ayuda. Esto constituye una prueba más de la implicación de la fundación en la violencia sistemática contra residentes hambrientos y su participación activa en la comisión de graves crímenes internacionales. Un superviviente de la masacre declaró al equipo Euro-Med Monitor:

“Hay un gran foso a unos 1.000 metros antes de la entrada del punto de socorro, que los civiles usan para esconderse antes de que se abra la puerta. Hoy nos sorprendió ver tres montículos de arena frente al foso, pero como de costumbre, la gente entró. Una vez lleno de civiles, nos impactó ver tres tanques subir a los montículos, cada uno armado con ametralladoras y acompañado por unos 30 soldados de infantería fuertemente armados y francotiradores. Comenzaron disparando varias granadas aturdidoras sobre la gente en el foso. Cuando la gente intentó huir, dispararon directamente contra cualquiera que intentara salir. La multitud salió en masa del foso y los tanques abrieron fuego intenso directamente contra ellos. Algunas balas atravesaron a varias personas a la vez debido a la densidad de la multitud y la proximidad de los tanques. Todo esto ocurrió entre las 8:30 y las 9:30 de esta mañana”.

Las fuerzas israelíes y el personal de seguridad estadounidense han matado a no menos de 829 palestinos y herido a unos 5.500 en menos de dos meses cerca de los puntos de distribución de ayuda, lugares diseñados deliberadamente para servir como herramientas de asesinato, arquitectura de hambruna y degradación de la dignidad humana.


THE CRADLE MIRA 
Un contratista de seguridad estadounidense desplegado en un punto de la GHF
 fue filmado disparando gases lacrimógenos directamente contra palestinos hambrientos reunidos al oeste de Rafah,  lo que Washington presenta como un punto de distribución de ayuda en el sur de la Franja de Gaza, —en realidad uno de los varios sitios que se han convertido en trampas mortales, con más de 800 palestinos muertos hasta ahora.



La Fundación Humanitaria de Gaza, falsamente promocionada como una entidad civil de ayuda, en realidad sirve como cobertura sobre el terreno para políticas de asedio, hambruna y asesinato. Desempeña un papel directo en la gestión de los puntos de distribución de ayuda, reforzando la hambruna como arma, a la vez que proporciona protección de seguridad privada en zonas de exterminio designadas bajo la apariencia de "orden".


Estados Unidos, a través de esta organización y otros instrumentos, continúa brindando cobertura política, logística, financiera y militar a los crímenes de Israel, sometiendo a funcionarios estadounidenses, actuales y anteriores, entre ellos el presidente Donald Trump, a responsabilidad penal internacional.

Incluso en casos de presunta amenaza, el derecho internacional no justifica legalmente el uso de fuerza letal. Las fuerzas de seguridad están obligadas por las normas jurídicas internacionales a seguir el principio de proporcionalidad y la escalada gradual en el uso de la fuerza. La fuerza letal solo puede emplearse como último recurso y únicamente cuando exista una amenaza real e inminente para la vida. Estas condiciones no se cumplieron en los casos documentados, lo que convierte estos asesinatos en una grave y explícita violación del derecho internacional.

El ataque deliberado contra civiles palestinos, al matarlos y herirlos mientras intentan acceder a alimentos, junto con el uso de la inanición como arma, constituye una flagrante violación del derecho internacional humanitario y del derecho penal internacional. Estos actos constituyen crímenes de guerra según el Estatuto de Roma, incluyendo el homicidio intencional, los ataques contra civiles y el uso de la inanición como método de guerra, todos ellos categóricamente prohibidos en los conflictos armados.

El patrón de estas violaciones, con su carácter generalizado y su repetición sistemática contra la población civil, cumple los criterios de crímenes de lesa humanidad, en particular el asesinato, la persecución y los actos inhumanos que causan gran sufrimiento o graves daños a la salud física o mental, cuando se cometen como parte de un ataque generalizado o sistemático contra la población civil.

Situar estos crímenes en su contexto más amplio, incluyendo la destrucción sistemática de los medios de supervivencia, la obstrucción de la ayuda humanitaria y la imposición de condiciones de vida letales a la población civil, junto con las declaraciones públicas realizadas a diversos niveles políticos y militares en Israel, revela una intención clara y declarada de destruir a la población palestina en la Franja de Gaza. Esto constituye, en virtud del Artículo II de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, un acto de genocidio, concretamente mediante el asesinato deliberado de miembros del grupo y la imposición de condiciones de vida destinadas a provocar su destrucción física, total o parcial.

Israel, como potencia ocupante, tiene la obligación legal, en virtud del derecho internacional humanitario, de garantizar la entrada de la ayuda humanitaria y satisfacer las necesidades básicas de la población civil en la Franja de Gaza. Sin embargo, esta obligación no otorga, bajo ninguna circunstancia, a Israel la autoridad para gestionar o controlar la distribución de dicha ayuda. La distribución de la asistencia humanitaria debe quedar exclusivamente en manos de actores humanitarios neutrales y especializados. Cualquier interferencia militar o política de Israel en este proceso constituye una grave violación del derecho internacional y una distorsión del propósito humanitario de las labores de ayuda.




Israel, que utiliza la hambruna como herramienta central para perpetrar el crimen de genocidio contra los palestinos en Gaza, con el objetivo de eliminarlos como grupo nacional, no puede, bajo ninguna circunstancia, ser considerado parte legítima en ninguna operación humanitaria. Involucrar a Israel en la organización o supervisión de las labores de ayuda solo sirve para transformar dicha ayuda en un arma de destrucción, utilizada para eliminar a la población, imponer decisiones coercitivas a los supervivientes y allanar el camino para su desplazamiento forzado como parte de un proyecto colonial destinado a borrar su presencia y anexionarse su territorio por la fuerza.

La continua gestión de los puntos de distribución de ayuda por parte de cómplices se ha convertido en una amenaza existencial para los civiles palestinos. Estos lugares se han convertido en fosas comunes, donde los civiles son atraídos por el hambre para ser bombardeados o atacados deliberadamente con disparos.

El Monitor Euro-Med de Derechos Humanos exige que el presidente estadounidense Donald Trump y todos los líderes estatales y gubernamentales involucrados en el crimen de genocidio cometido en la Franja de Gaza rindan cuentas, ya sea por participación directa o indirecta en su ejecución, por brindar apoyo político, militar o financiero, o por facilitar su comisión de cualquier forma. Dichos actos constituyen complicidad criminal en virtud del Artículo 25 del Estatuto de Roma. Exige a los Estados que no adoptaron medidas serias para prevenir o detener el crimen responsabilidades legales en virtud de sus obligaciones internacionales, en particular en virtud de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio.



El Monitor Euro-Med también exige investigaciones internacionales independientes y exhaustivas sobre el papel de la Fundación Humanitaria de Gaza en la facilitación y ejecución de graves crímenes contra civiles palestinos. Estas investigaciones deben incluir la rendición de cuentas individual de los fundadores, directores, coordinadores logísticos, jefes de equipo y todo su personal de la organización, ya sea por planificación, facilitación, contribución directa u omisión consciente que permitió la comisión de los crímenes.

Euro-Med Monitor insta además a todos los Estados con jurisdicción territorial o universal a que inicien investigaciones penales inmediatas contra todas las personas asociadas con la organización o sus empresas de seguridad privada contratadas, para que rindan cuentas por su participación en los crímenes cometidos contra la población palestina en Gaza, en particular los asesinatos deliberados, la inanición y los tratos crueles o degradantes.

También exige que se inicien demandas civiles ante los tribunales nacionales, exigiendo que la Fundación Humanitaria de Gaza y todas las entidades e individuos implicados indemnicen por los graves daños infligidos a las víctimas y sus familias. Esto incluye muertes, lesiones físicas y psicológicas, y la privación forzada del derecho a la vida, la alimentación y la dignidad. Garantizar la rendición de cuentas penal y civil de los implicados es esencial para lograr justicia para las víctimas, acabar con la impunidad y prevenir futuros crímenes bajo el pretexto de la labor humanitaria.



Imágenes que circulan muestran a los israelíes disparando con ametralladoras contra cientos de palestinos hambrientos que esperan desesperadamente ayuda en la Fundación Humanitaria de Gaza (FGH), liderada por Estados Unidos.



Euro-Med Monitor insta a todos los Estados y organismos internacionales a ejercer la máxima presión sobre Israel para que deje de matar a civiles hambrientos y ponga fin de inmediato a su inhumano mecanismo de distribución de ayuda. Exige medidas urgentes para restablecer el acceso humanitario y levantar el bloqueo ilegal israelí a Gaza, como única vía para detener la rápida agravación de la crisis humanitaria. Esto incluye garantizar la entrada de ayuda humanitaria y bienes ante la inminente amenaza de hambruna, establecer corredores humanitarios seguros bajo la supervisión de la ONU para asegurar que alimentos, medicamentos y combustible lleguen a todas las zonas de Gaza, y desplegar observadores internacionales independientes para verificar el cumplimiento.


Euro-Med Monitor insta a todos los Estados, tanto individual como colectivamente, a cumplir con sus obligaciones legales y actuar con urgencia para detener el genocidio en la Franja de Gaza en todas sus formas, adoptando todas las medidas eficaces para proteger a la población civil palestina. Los Estados también deben garantizar que Israel cumpla con el derecho internacional y las sentencias de la Corte Internacional de Justicia, y que rinda cuentas por sus crímenes contra el pueblo palestino. Insta además a que se ejecuten a la mayor brevedad las órdenes de arresto emitidas por la Corte Penal Internacional contra el Primer Ministro y el ex Ministro de Defensa israelíes, y a que sean entregados a la justicia internacional, de conformidad con el principio de que no existe inmunidad para los crímenes internacionales.

Por último, Euro-Med Monitor insta a la comunidad internacional a imponer sanciones económicas, diplomáticas y militares a Israel por sus graves y sistemáticas violaciones del derecho internacional. Esto incluye la prohibición total de la exportación e importación de armas, repuestos, software y productos de doble uso; el cese inmediato de todo tipo de apoyo político, financiero, militar, de inteligencia y de seguridad a Israel; la congelación de los activos financieros de funcionarios políticos y militares implicados en crímenes contra los palestinos; la imposición de prohibiciones de viaje a estos funcionarios; la suspensión de las empresas militares y de seguridad israelíes de los mercados internacionales; la congelación de sus activos en bancos internacionales; y la suspensión de los acuerdos comerciales, aduaneros y bilaterales que otorgan a Israel ventajas económicas que le permiten seguir cometiendo crímenes contra el pueblo palestino.


Tras semanas de hambruna bajo el asedio israelí, los palestinos de #Gaza esperaban
la entrega de alimentos y ayuda de la Fundación Humanitaria de Gaza, dirigida
por Estados Unidos y respaldada por Israel.
Pero en lugar de ayuda, la FGH
sembró aún más el caos en Gaza.
@Mondoweiss 



 

ACERCA DE LA GHF Y LAS MATANZAS QUE SE HAN DADO


FORENSIC ARCHITECTURE EXPLICA QUE:

Un alto el fuego no basta. El uso de la ayuda y la hambruna por parte del ejército israelí para desplazar y destruir a la sociedad palestina no cesará mientras Israel controle la distribución de la ayuda. Nuestro nuevo análisis muestra cómo Israel ha impuesto un sistema de ayuda letal a través de los puestos de racionamiento de la GHF, al tiempo que desmantela un modelo civil de eficacia probada, para concentrar a los palestinos en Rafah y llevar a la sociedad gazatí al colapso.

El genocidio puede continuar incluso con un alto el fuego.

Vea el análisis completo de Forensic-architecture aquí:
frames.forensic-architecture.org/gaza/aid


Y EZEQUIEL KOPEL AÑADE QUE:




  • Primer párrafo, capítulo IX "Genocidio" de Raphael Lemkin, 
    quien acuñara el término.





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