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Bruno Stagnaro
Basada en El eternauta de Héctor Germán Oesterheld
Netflix-Argentina, 2025
Un vejete se me acerca canturreando, me pide un cigarro. “¿Contento, eh?”. “¿Y por qué no? La vida son dos días”. “O menos, hombre. Y dígame, ¿de dónde saca usted la alegría?”. “Mire, del sol…”. Pensé en preguntarle: “¿Y cuando llueve?”, pero me contuve. Un hombre que obtiene su alegría del sol merece ser respetado.
De repente, alguien después de haber visto El eternauta preguntó: Ya ví la serie, pero me gustaría saber ¿por qué fue importante para ustedes? Pensé que lo que para mí era evidente, quizás por los vínculos que tengo con Argentina, no lo era para muchos. La historia, el dolor y los restos de las dictaduras que se esconden, muchas veces, detrás de cierta arrogancia porteña (sobretodo de exportación y en México) no son tan claros. Al fin y al cabo, esa forma de arrogancia es una forma cultural de ser, como la educada hipocresía que tenemos los mexicanos. Por eso, hoy me permito hablar de El eternauta, y la serie que Netflix produjo.
1. Linaje de un historietista
El eternauta es la historieta argentina más influyente
del siglo pasado. Su creador, Héctor Germán Oesterheld (BA, 23 de julio 1919) forma
parte de los historietistas que trabajaron con grandes dibujantes como el
italiano Pratts (Sargento Kirk) o el argentino Gustavo Trino (La
guerra de los Artantes), y en revistas icónicas, como Maxi
Historietas [1]. Con dibujos de Francisco Solano López (BA, 26 de octubre
1928), El eternauta se publicó entre 1957 y 1959, en la revista semanal “Hora
Cero”, de la editorial Frontera, fundada por el mimo Osterheld.
La historieta narra que una
"nevada mortal" cubre la ciudad de Buenos Aires. La nevada es una
primera fase de una invasión extraterrestre a la tierra orquestada por los
"Ellos". Un grupo de alienígenas cuasi invisibles que gobiernan a
otras especies esclavas (Manos, Gurbos, Cascarudos, hombres-robots). En ese
contexto, un grupo de amigos, donde se encuentra Juan Salvo, organizan la
resistencia contra los alienígenas: "Las palabras nos dividen; la acción
nos une", dicen en algún
momento.
Aunque El eternauta nace como una aventura de ciencia ficción, su
lectura pronto trasciende lo fantástico. Fue censurada por la última dictadura
militar argentina, formando parte de las listas negras (1976-1983). En 2012,
Mauricio Macri, entonces jefe del Gobierno porteño eliminó la historieta de la
curricula escolar pública. Varios políticos y educadores expresaron su rechazo
a la medida; la polémica disparó las ventas de la compilación de la historieta.
Hoy, después del éxito de la serie, Milei intenta apropiarse de la imagen de El
eternauta, sin éxito. Su contexto es otro.
2 . Un escritor politizado
El eternauta aparece en 1957, dos años después de la guerra de Vietnam; dos
años después del golpe de Estado al primer presidente elegido por sufragio
universal, Juan Domingo Perón, y su proscripción que divide a la sociedad
argentina en peronistas y no peronistas.
En 1969, dos años después del
asesinato del Che Guevarra en Bolivia, Osterheld
empezó una nueva versión más política entintada por Alberto Breccia y publicada
en la revista "Gente". Publicó
además las biografías del Che Guevarra y Evita Perón
editadas de manera clandestina. Ya para ese momento se había integrado formalmente a Montoneros
(organización político militar peronista de izquierda) y participaba en el área
de prensa y propaganda.
En los 70's, con dibujos de Solano radicado en España, escribe y publica en la
clandestinidad El eternauta II donde narra como las grandes potencias mundiales entregaban a los países
sudamericanos al invasor para ellas poder salvarse. ¡Cualquier parecido con la
realidad es pura coincidencia!
El eternauta II, finaliza a la fuerza en
1977 cuando Osterheld fue secuestrado en la Plata por los militares. Este
contexto de golpes de Estado, represión y organizaciones políticas explicarían
el diálogo entre líneas de la historieta con lo político. Sin embargo, mucho
antes de la publicación de El eternauta,
Osterheld (geólogo de formación) ya tenía mucha consciencia social y sabía de la
importancia de crear contenido de calidad: “El chico común con una familia
sin acceso a libros no tiene acceso a nada, entonces las historietas tienen que
ser algo bien hecho, para que aprenda historia, ciencia, geografía, y estimule
su imaginación”.
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3. Desapariciones
El proceso de Reorganización Nacional en Argentina fue parte del Plan cóndor,
una política de terrorismo de Estado impuesta por los EU en América Latina para
controlar el fantasma del comunismo en el contexto de la Guerra fría. En México
ese período se recuerda como "la Guerra sucia". Y a pesar de nuestras
heridas abiertas y de los muchos desaparecidos de esa época, el terrorismo de
Estado en México no fue tan brutal y sistemático como el impuesto por los
militares en el cono sur. Allá, las desapariciones fueron una ingeniera de muerte
de gran alcance. Muchos escritores pasaron a la clandestinidad.
Lo desaparecieron
en 1977, tenía 58 años. La última vez que lo vieron fue en el Centro de
detención Campo de Mayo, en San Miguel, lugar donde se organiza la resistencia en
la serie. Sus cuatro hijas, miembros del grupo montoneros, dos de ellas
embarazadas también fueron desaparecidas. Al respecto su esposa escribiría: "“...soy
la mujer de Héctor Germán Oesterheld. En la época trágica de este país
desaparecieron a mis cuatro hijas, mi marido, mis dos yernos, otro yerno que no
conocí, y dos nietitos que estaban en la panza. Diez personas desaparecidas en
mi familia. Pero prefiero recordar los años en los que fui feliz”.
4 Un apocalipsis planetario y un héroe colectivo.
Pensar un apocalipsis es
propio de la tradición occidental. Los "elegidos por dios" o las "religiones
verdaderas" creen que las desgracias son singulares, que sólo le suceden a
ellos ("por qué a mí, señor"), una especie de mesianismo autodestructivo. En
ese sentido Osterheld le hace honor a su origen cristiano y alemán. Sin
embargo, hoy en día, es común y global pensar y representar el fin del mundo
como solución al capitalismo. Como si pensar la destrucción fuera más fácil
que organizarse para empujar los
cambios posibles. Pienso en la serie surcoreana Kingdom (Corea 2019)
o en la estadounidense Avengers: Infinity War (EU 2018) que representan situaciones
apocalípticas con príncipes heroicos y superhéroes en acción que salvan un
reino determinado (Joseon o Nueva York) y se centran en un tipo de población
elitista. ¿Cuál sería entonces la diferencia con la historia de El eternauta?
Quizás dos elementos que no son menores: la idea de lo planetario y lo
colectivo.
Si bien la historia habla de un apocalipsis, lo hace en un sentido planetario.
Sabemos en la historieta y en la serie que algo está pasando en el planeta, que
la nieve que cae sobre la tierra está matando y aislando a los seres humanos.
El punto de vista es porteño, humano (Juan Salvo, su esposa e hija y sus amigos
Favalli, Lucas y Polsky), pero el apocalipsis sucede en el mundo.
Por otra
parte, Juan Salvo (que en el nombre
lleva su cruz) no es un héroe solitario sino un líder colectivo. Por ello la frase
“Nadie se salva solo”, utilizada como eslogan por la propia plataforma de
Netflix, reivindica un héroe colectivo integrado por vecinos y desconocidos que,
organizados, enfrentan la amenaza externa y deshumanizante. No se trata de un
príncipe heredero o de superhéroes con poderes, sino de gente común organizada
que, bajo la nieve y detrás de la máscara, son todos iguales. "Todos
parecían curiosamente anónimos detrás de las máscaras. Algunos serían hombres
de negocios, otros serían obreros, otros jubilados". Las máscaras borran
la identidad individual y nos vuelven colectivos.
5 La metáfora del poder
La combinación de
un mesianismo cristiano (apocalipsis), con la historia de América latina, en
general, y de Argentina en particular singulariza la historia de El eternauta.
Como en el thriller asiático, a diferencia del norteamericano, el poder se
revela como una estructura en disputa. El dealer de barrio que atrapa el policía,
tiene contactos con la mafia y con otros policías de mayor rango, estos están
financiados por alguien del gobierno que tiene vínculos con poderes extranjeros (políticos
o empresarios dueños de la industria armamentista). Una especie de corte
transversal donde todos están unidos por alianzas o rivalidades.
Lo mismo sucede en El eternauta. La lucha no es maniqueísta (buenos
contra malos) o trágica (buenos contra un mal absoluto o monolítico), ni siquiera hablamos de la banalidad del mal, sino de una estructura porosa; de un mal barroco construido con muchas capas.
La nieve asesina, los cascarudos —que me recuerdan
la Metamorfosis de Kafka y a Ra, los escarabajos sagrados de los
faraones egipcios— los hombres-robot y los gurbos están controlados por los Manos,
seres ambiguos que a veces ayudan a los humanos en resistencia. A su vez, los
Manos están sometidos por los Ellos, seres sin piedad y con una ambición sin límites.
Esta estructura ficticia de la historieta revela las diferentes capas del mal
durante la dictadura: gente que desaparecía o moría (nieve), una sociedad
indiferente o cómplice (los hombres robots), soldados involucrados (cascarudos
y gurbos) controlados por una junta militar (Los manos), a su vez sometidos por
el pensamiento de los Chicago boys, los EU y los poderes fácticos (Manos y Ellos). La
serie hace lo mismo y revela nuestra época turbulenta.
La nieve asesina puede
ser la metáfora de un virus creado en laboratorio y un deseo de la oligarquía por desaparecer a la población para poder conservar su modo de vida. Pero la
nieve es también una metáfora de las bombas que caen sobre Gaza, de un ejército
de jóvenes israelíes (cascarudos y gurbos) controlados por los poderes israelís
(las Manos), a su vez controlados por los intereses ocultos como un gasoducto y
el proyecto del IMEC (los Ellos).
Esta estructura sólo puede ser vencida en lo colectivo, todos participan en la
resistencia, aunque vayan cayendo, incluso los Manos. Pero la esperanza no está en
el tiempo lineal, apocalíptico o mesiánico, sino en los bucles del tiempo. No hay un vencedor (como en
las guerras fílmicas de EU), sino un juego temporal donde la memoria, representada
por los escritores (Mosca-el historiador y el meta-guionista) y el tiempo podrían
ser la solución y los verdaderos protagonistas de la historia.
6 Adaptación y contexto actual
Durante décadas, llevar El eternauta a la pantalla fue un "proyecto imposible". Lo intentaron varios, incluso Lucrecia Martel, con la productora de Almódovar, pero la complejidad visual, el trasfondo político y el respeto que genera la obra original convirtieron cada intento en un callejón sin salida. Se necesitaba, quizás, un contexto paralelo al de la historieta (Guerra Fría, temor nuclear, represión de las dictaduras), como el de hoy donde el miedo al otro, la incertidumbre ante un enemigo invisible (virus), el ascenso de los fascismos, el control tecnológico y el cambio geopolítico que mira hacia China y al océano pacífico nos están convulsionando. Como si el tiempo, como bucle, regresara para darnos respuestas y series.
En todo caso Bruno Stagnaro (el mismo que con "Okupas" renovó la televisión a principios de los 2000 en Argentina) lo logró. La serie demandó dos años de desarrollo de guiones, 4 meses de preproducción, 148 jornadas de rodaje y un año y medio de postproducción. La elección de Darín (hombre mayor que sabe disparar porque estuvo en la guerra de las Malvinas y le molesta estar en Campo de Mayo, como si realmente fuera la reencarnación de Osterheld) fue un acierto, así como la aparición de un asiático. Hoy, no se puede entender la Argentina sin las Malvinas y BA sin las "tiendas de chinos".
La serie es una
superproducción. Se filmó en más de 50 locaciones reales de Buenos Aires (El
Estadio Monumental de River, el quiosco de Belgrano, la torre Dorrego en
Palermo, la plaza de Congreso y la avenida Paz que divide BS capital del Gran
Buenos Aires donde se encuentra el barrio Vicente López, protagonista de la
serie y donde inicia la historieta original. La casa de Favalli, como la de
Osterheld, están en ese barrio, así como la avenida Maipú, la calle blanca y
silenciosa por donde Juan Salvo camina por primera vez bajo la nieve. Esta
enumeración de lugares sólo me sirve para reafirmar que lo íntimo y local, también es
universal.
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6 Las Malvinas y las traducciones mundiales
En la
serie, la nieve asesina tiene efectos inmediatos sobre lo nuevo (las jóvenes, la
tecnología, los celulares o los coches con computadoras), pero lo viejo se
preserva. Los coches viejos y los seres humanos que saben vivir sin tecnología y
estuvieron en las Malvinas son los protagonistas. Recuerdo que cuando nos
conocimos el papá argentino de mi hija, me regaló una calcomanía que decía.
"Las Malvinas Argentinas". Y
es que no se puede entender la identidad argentina sin las Malvinas. Quizás por
ello, el personaje Juan salvo que tiene alucinaciones estuvo en las Malvinas.
En las traducciones se respetó el nombre de Malvinas y no Falkland island (nosotros ahora entendemos la importancia de los nombres en las geografías: Golfo de México versus Golfo de América). Malvinas representa no sólo
un pedazo de la memoria; de la herida colonial y el conflicto con los británicos, sino un
recordatorio de la venta que ha hecho Milei del territorio argentino (tal cual los militares durante la dictadura).
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7 El quehacer de la escritura y la memoria
Juan salvo nunca está solo, le acompañan sus vecinos, su familia, los otros.
Más tarde, conoce a un historiador que escribe los sucesos para que nadie los
olvide y al final conoce al guionista del pasado, Osterheld hecho personaje. La
escritura con identidad, argentinísima, en ningún caso es estéril, permite que la memoria de un colectivo se alumbre y Juan salvo
regrese con su familia. Me pregunto ¿Acaso la escritura y la memoria es una
manera de salvarnos? No lo sé, pero me uno a lo que un personaje en la
historieta pregunta: "¿Por qué esperarlo todo de afuera? ¿Acaso no podemos
socorrernos a nosotros mismos?". Un mensaje que se resignifica en 2025 para todos y todas, no sólo para los argentinos... salvarnos desde dentro, desde nuestra
memoria, desde nosotros mismos, desde nuestra cultura...





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