A dos años de un genocidio anunciado
755 días de genocidio en Gaza
y anexión de Cisjordania, Palestina ocupada
Publicado originalmente
en REVISTA COMÚN
(proyecto autogestivo que busca dar cabida a las izquierdas que dialogan el presente. )
el 24/10/2025
Académicxs con Palestina contra el genocidio/ #3
Cápsulas contra el genocidio:
# 03 ¿Qué diferencia hay entre antisemitismo y antisionismo?
Clara Ferri
Es común escuchar que antisemitismo y antisionismo son lo mismo. Sin
embargo, son dos conceptos muy distintos. Con el término “antisemitismo”
se entiende comúnmente el odio hacia personas de religión judía, aunque
en estos casos más bien se deberían emplear los términos “antijudaísmo”
o “judeofobia”. En efecto, semitas son todos los pueblos que hablaban o
hablan idiomas pertenecientes a una misma cepa lingüística —la de las
lenguas semíticas—, como el acadio, el amhárico, el árabe, el arameo, el
fenicio, el ge’ez, el hebreo, el maltés, el yehén y el tigriña, entre
otros.
Desde su fundación, Israel se ha empecinado en calificar como
“antisemitismo” cualquier crítica al sionismo, la ideología política que
aboga por la existencia de un Estado judío en la así llamada Tierra
Prometida, basándose en la supuesta equivalencia de los términos
“antisionismo” y “antisemitismo” planteada por la Alianza Internacional
para el Recuerdo del Holocausto (IHRA) y adoptada por 43 países. Así
pretende evadir las acusaciones de reiteradas violaciones al derecho
internacional y de crímenes de lesa humanidad cometidos en detrimento
del pueblo palestino.
El antisemitismo sigue vivo, sobre todo en Occidente, en partidos y movimientos de extrema derecha, que se han dedicado a negar los horrores del Holocausto, la existencia de los hornos crematorios, los campos de exterminio y el plan genocida nazi. Curiosamente, es justo con estas fuerzas, que están en el poder en varios países europeos y en Estados Unidos, que Israel está haciendo alianzas estratégicas: evidentemente la islamofobia y el supremacismo blanco los hermanan, y ambos lados pasan por alto un pasado no muy lejano en que semejante comunión habría sido impensable.
Por otra parte, el antisionismo es la oposición a la ideología
política del sionismo, no una postura de odio por razones religiosas,
étnicas o lingüísticas. Es la crítica a un proyecto colonialista,
sostenido por una abrumadora mayoría de los israelíes, mediante el cual
se impone el cerco de Gaza, y se ejercen la ocupación ilegal de
Cisjordania, la limpieza étnica y el apartheid hacia la población
palestina y a las minorías no judías (musulmana y cristiana) de la
sociedad israelí. No tiene nada que ver con el antisemitismo. De otra
manera no se explicaría por qué cada vez más personas, comunidades y
organizaciones judías de diversos países se declaran también
antisionistas y se oponen a que el Estado de Israel —el mismo que los
acusa de traidores por sus críticas— hable en su nombre. La confusión
entre ambos términos no existiría si el sionismo no se empeñara tanto en
asociarlos, para acallar cualquier crítica y poder seguir actuando
impunemente.
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| Primer párrafo, capítulo IX "Genocidio" de Raphael Lemkin, quien acuñara el término. |
