viernes, 10 de octubre de 2025

523b. FUNDACIÓN HIND RAJAB/ Declaración FHR /Una pausa en las matanzas no es el fin del genocidio: la justicia es el único camino hacia la paz: PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR EN TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA

A dos años de un genocidio anunciado
735 días de genocidio en Gaza
y anexión de Cisjordania, Palestina ocupada


 Publicado originalmente
en FUNDACIÓN HIND RAJAB
(Fue establecida durante el actual genocidio en Gaza, con su nombre honra la memoria de Hind Rajab y de todos aquellos que han perecido o sufrido bajo la campaña genocida israelí. Fue fundada por Dyab Abou Jahjah, activista político y escritor belga-libanés, y Karim Hassoun.)

La Fundación Hind Rajab es una rama legal del Movimiento 30 de Marzo dedicada principalmente a la búsqueda de justicia en respuesta a los crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra y violaciones de los derechos humanos perpetrados por el Estado israelí contra los palestinos.
Su trabajo es paralelo al hecho por el Centro Simon Wiesenthal contra los criminales nazis después del Genocidio perpetrado por los alemanes a los europeos de confesión judía, sobretodo Askenazíes)
el 09/10/2025
versión al español Zyanya Mariana





Una pausa en las matanzas no es el fin del genocidio: la justicia es el único camino hacia la paz


Declaración de la Fundación Hind Rajab
Bruselas, 9 de octubre de 2025



La Fundación Hind Rajab celebra el anuncio de un acuerdo de alto el fuego como una pausa esperanzadora y necesaria en la actual masacre en la Franja de Gaza. Cualquier cese de las hostilidades activas que salve vidas civiles es bienvenido. Sin embargo, debe afirmarse inequívocamente que el genocidio contra el pueblo palestino en Gaza no ha terminado. La mera suspensión de las operaciones militares no pone fin a un proceso genocida de naturaleza tanto material como estructural.


Según la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948, el genocidio se define no solo como la matanza de miembros de un grupo, sino también como causar lesiones graves a la integridad física o mental, someter deliberadamente a condiciones de vida que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial, imponer medidas destinadas a impedir los nacimientos y trasladar por la fuerza a niños del grupo a otro grupo. La situación actual en Gaza sigue cumpliendo varios de estos elementos.

El bloqueo total impuesto a la población sigue vigente, con restricciones constantes de combustible, alimentos, agua, suministros médicos y ayuda humanitaria. La creación deliberada de condiciones que hacen insostenible la vida de los civiles se enmarca plenamente en el Artículo II(c) de la Convención contra el Genocidio: “sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física”. Informes de organismos de las Naciones Unidas y organizaciones humanitarias indican que la desnutrición aguda, las enfermedades y la falta de acceso a la atención médica son generalizadas y están empeorando. Esta privación, impuesta colectiva e intencionalmente, constituye un acto genocida continuo.

Además, la destrucción extensa y sistemática de la infraestructura de Gaza (viviendas, hospitales, escuelas, sistemas de agua y energía) ha dejado inhabitables grandes zonas del territorio. Más de 1,8 millones de personas permanecen desplazadas sin acceso a vivienda adecuada ni servicios básicos. La reconstrucción se vuelve imposible bajo el bloqueo. La aniquilación de las condiciones necesarias para la supervivencia civil, sumada a las declaraciones de intención de altos funcionarios israelíes que expresan el objetivo de eliminar Gaza o a sus habitantes, demuestra la persistencia de la conducta e intención genocidas, tal como se define en el Artículo II de la Convención y se afirma en la jurisprudencia internacional.

La intención genocida, elemento distintivo de este crimen, se evidencia mediante indicadores tanto directos como circunstanciales. Las declaraciones públicas de funcionarios estatales, la magnitud y la naturaleza sistemática de la destrucción, los ataques a infraestructuras esenciales y el patrón de privaciones impuesto a la población civil establecen colectivamente una base razonable para concluir que el crimen de genocidio continúa, independientemente de cualquier alto el fuego o retirada de fuerzas. El cese de las hostilidades activas no extingue la responsabilidad en virtud del derecho internacional cuando las condiciones previstas para destruir a un grupo protegido se mantienen deliberadamente.





Además, la impunidad por crímenes graves sustenta su comisión. La ausencia de enjuiciamiento y rendición de cuentas perpetúa el crimen de genocidio tanto legal como prácticamente. Por lo tanto, es imperativo que los Estados partes de la Convención sobre el Genocidio cumplan con sus obligaciones erga omnes de prevenir y castigar el genocidio, garantizando que los perpetradores —ya sean políticos, militares o auxiliares— comparezcan ante los órganos judiciales competentes, incluidos los tribunales nacionales y la Corte Penal Internacional.

La Fundación Hind Rajab reafirma su firme compromiso de exigir responsabilidades penales a los criminales de guerra israelíes en todos los niveles, desde quienes planearon y ordenaron las operaciones hasta quienes las ejecutaron, así como a todos los cómplices y encubridores, incluidos los extranjeros que han participado, financiado o facilitado estos crímenes. Los crímenes de lesa humanidad y el genocidio son imprescriptibles según el derecho internacional. Las atrocidades cometidas en Gaza representan solo una fracción del patrón más amplio y continuo de política genocida que debe ser expuesto y juzgado.

Por lo tanto, la Fundación insta a todas las personas, instituciones y estados de conciencia a intensificar los esfuerzos por la justicia, a mantener la movilización por Gaza y Palestina, y a garantizar que este alto el fuego no se confunda con la paz. La justicia para Gaza no puede esperar. El deber moral y legal de actuar persiste hasta que se logre la rendición de cuentas, se levante el bloqueo y el pueblo palestino pueda vivir libre y seguro en su patria.

Fundación Hind Rajab
Bruselas, 9 de octubre de 2025




No hay comentarios:

Publicar un comentario