jueves, 3 de octubre de 2024

159b. Zyanya Mariana/ Fragmentos personales de un genocidio anunciado: La incomprensible impunidad de Israel: PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR EN TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA


Publicado originalmente
en Editorial Tariyata
el 1/10/2024





Quiero más vida para encontrarte, más exilio.
Si mi corazón fuera ligero, lo lanzaría sobre cada abeja.

Quiero más corazón para poder llegar al tronco de una palmera,
y si mi vida me perteneciera, te esperaría detrás del cristal de la ausencia.

Quiero más canciones para llevar un millón y una puertas,
levantarlas cual jaima en dirección al país y vivir en una frase.


: Mahmoud Darwish

(Quiero más vida, fragmento
trad: María Luisa Prieto)


La incomprensible impunidad de Israel


Días después de que se informara que bombas "bunker buster" fueron utilizadas en un barrio del sur de la capital libanesa, y en el ataque al secretario general de Hezbolá, Hassan Nasrallah, Israel bombardeó cuatro naciones en menos de 24 horas: Gaza, Yemen, Siria y Líbano. Cuatro países soberanos con total impunidad. Hay varias razones para bombardear la región, intentaré hablar de alguna de ellas.

            En el sur de Gaza, donde se concentran los casi dos millones de desplazados, Israel bombardeó una escuela donde se refugiaban niños huérfanos. Según el último análisis de Oxfam, Israel ha asesinado a más niños en la Franja de Gaza durante los últimos 12 meses que, en cualquier otra guerra en un período equivalente, en las últimas dos décadas. Le he llamado en otras notas, la cosecha del odio, pues Israel teme la presión demográfica palestina y supone legal, moral y cuestión de sobrevivencia matar a niños. La historia de Herodes bíblica se repite.

        En Yemen fueron plantas de energía y el puerto marítimo por donde entra el 80% de la ayuda humanitaria para la población yemení. Un país que por su ubicación —
por el mar Arábigo, el golfo de Adén y el mar Rojo y heterogeneidad confesional— y desde su unificación en 1990, ha sido devastado por guerras.

    La frontera sirio-libanesa, por donde miles de personas han huido intentando escapar de los ataques israelíes, también ha sido bombardeada, así como Damasco y otras regiones. Por supuesto Beirut, la capital de Líbano es hoy una crisis donde se repiten las tácticas utilizadas en Gaza. Todos los bombardeos han sido en nombre de "la legítima defensa", del bien contra el mal. También la posterior invasión a Líbano fue justificado en ese mismo tono. Poco se habla en la prensa occidental del deseo del Gran Israel, planteado a Francia y reino Unido en la conferencia de Paz, en febrero de 1919 por los sionistas y de las ideas mesiánicas y monoístas que recorren la cultura occidental.
 

 La prensa occidental sólo repite, hasta el cansancio, "el derecho de Israel a defenderse". Un derecho, por cierto, que se le niega a otros países en la región e incluso a los palestinos en sus territorios ocupados. Sin embargo, como dice el especialista en Derechos Humanos y ex diplomático de Naciones Unidas, Craig Mokhiber: "Israel no tiene derecho a defenderse en Gaza, pero los palestinos sí". Ahora, la última tendencia en los medios occidentales radica en evadir la palabra "invasión". En los titulares prefieren utilizar "incursión". ¡Qué diferencia de titulares cuando se trataba de Rusia y la invasión al Dombás, en Ucrania!


Portadas... y algunos arreglos

            No hay que olvidar que la escalada regional en Medio Oriente se origina en la avanzada del Estado colonial sionista contra Palestina, tanto en Cisjordania como en Gaza, donde 20% de la población ha sido asesinada y la totalidad desplazada. En el caso de Líbano, los ataques iniciaron con el atentado —podríamos adjetivar de terorista— de los dispositivos electrónicos. Más tarde con los bombardeos a barrios sureños de Beirut, la capital, y la muerte de Hassan Nasrallah. Desgraciadamente, el ataque a Líbano no se detuvo con las bombas "bunker buster", prohibidas en áreas densamente pobladas por el Derecho internacional, ni con la muerte de Nasrallah. Días después, Israel invadió Líbano con permiso de los EU.


Videos "posteados" por las FDI donde matan civiles palestinos

            No es la primera guerra, ni la primera invasión. En 1978 Israel invadió Líbano, lo volvió a hacer en 1982. En ese contexto de invasión y guerra civil nació Hezbollá en 1985, como fuerza de resistencia contra el invasor. Desde entonces, la tensión entre Israel y Hezbolá ha sido permanente, como los enfrentamientos en la conocida línea azul. Así, hasta 2006, cuando la historia se repitió. Un ataque de cohetes de Hezbolá a tanques militares y el secuestro de soldados israelíes para poder intercambiarlos por prisioneros de guerra, desató la guerra de los 33 días. Israel respondió desproporcionadamente, como siempre, en nombre de la "legítima defensa", castigando a la población civil y utilizando en sus ataques bombas de fósforo y de rácimo, ambas prohibidas por el derecho internacional. En esa guerra, según las cifras oficiales, del lado israelí hubieron 120 muertos y 1 600 heridos; en Líbano en cambio, un millón de personas fueron desplazadas (1/4 de la población total libanesa) más de mil muertos y 4 mil heridos.

            En esta invasión del 2024, se han duplicado los muertos en menos de dos semanas y el discurso se ha renovado. Ya no se llama Hamás el enemigo a vencer sino un Hezbolá sin rostro que puede estar en cualquier lugar y en cualquier persona. Puede ser un niño o un sacerdote como Gregorius Saloum, padre de la Iglesia ortodoxa de San Jorge en el sur de Líbano, que fue asesinado con toda su familia. La división encargada de apoderarse del territorio sur de Líbano es el batallón militar 97 Netzah Yehuda, considerada como una de las más brutales y abiertamente genocida. Sus soldados filmaron y publicaron enInternet con orgullo sus crímenes de guerra en Khan Younis y Jabaliya. Esas imágenes llenas de orgullo fetichista que postean en sus redes sociales los soldados de las IDF han revela la crueldad sistémica en Gaza.



"Handala, el niño refugiado palestino pobre y descalzo que observa"
Handala fue creado por el dibujante palestino Naji al Ali, que murió asesinado en 1987

Israel invadió Líbano porque podía y porque necesitaba probar en algún territorio las armas que la industria armamentística le provee. La guerra es un negocio muy jugoso. Así lo explica el Centro Delàs de estudios para la paz en su Informe 66, donde identifica el vínculo entre empresas de armamento (Boeing, Lockheed Martin, Raytheon- RTX, Day & Zimmerman, General Dynamics, Oshkosh Corp., Leonardo, Rheinmetall o MTU Friedrichshafen...) y la banca internacional. Nuestros ahorros doméstico y pequeños al servicio de genocidio en Gaza y la guerra en Medio Oriente.

Por otra parte, Israel invadió Líbano porque vió en ello una oportunidad política. Quizás una forma de involucrar a EU en una guerra regional amplia, quizás para debilitar las fuerzas palestina asentadas en Líbano, quizás como el único camino para Netanyahu de preservar su cabeza (sus casos de corupción siguen en juicio) o quizás como una forma de recuperar el honor entre la sociedad israelí, pues en Gaza, a pesar del genocidio, Israel ha perdido la guerra.

    También ha perdido el relato. Es interesante notar que son las víctimas del siglo XX las que cuentan sus matanzas y genocidios. Son los judíos que narran la Shoa a los alemanes; son los coreanos que representan la crueldad japonesa durante la invasión a Corea. Serán los palestinos que relaten el genocidio perpetrado por Israel. La historia no sólo la construyen los aparentes vencedores, también la tejen y la representan los aparentes vencidos.

Digo esto porque con el declive occidental también están cayendo las "estructuras monoístas" (no confundir con monismo). Es decir, lo universal que nos impuso occidente está en declive: un Estado con una sola identidad, historia y lengua; un sólo tipo de familia, un único dios; un único pueblo elegido... Eso se proyectó a la geopolítica: un sólo país Hegemon para el mundo, EU y sólo uno para el Medio Oriente, Israel. Pero lo monoísta
se enferma o se corrompe. Lo prueba la crisis de los plátanos, pero también la sociedad israelí.

Israel arrasa Gaza, mata a decenas de miles de palestinos y mata de hambre a dos millones de personas allí: "No hay escalada" Israel viola la soberanía libanesa e iraní para asesinar a sus líderes: “No habrá escalada” Israel mata a más de 1.000 libaneses y luego invade el Líbano: "No hay escalada" Irán dispara 180 misiles contra Israel, sin víctimas israelíes conocidas: 'Teherán incendia Oriente Medio con una peligrosa escalada'.



            Lo anterior apela a los imaginarios, lo tangible hoy es que occidente ha perdido el relato moral de la guerra. Lo sabe EU, lo saben los BRICS y lo sabe Netanyahu, a pesar de sus discursos incendiarios: "Irán demostró esta noche al mundo entero que sólo le interesa una cosa: la destrucción de Israel. No necesitamos más pistas. Somos ellos o nosotros", dijo utilizando, como acostumbra, una retórica mesiánica y maniqueísta. Sin embargo, a pesar de su discurso, Netanyahu también sabe que sin el beneplácito de EU, Israel no puede atacar a Irán y que el ataque limitado de Irán ha demostrado la vulnerabilidad israelí.

Pareciera que por primera vez, desde el 7 de octubre, EU tiene el sartén por el mango, y puede limitar tanto a su aliado en Medio Oriente (Israel) como a sus enemigos (Irán). Quizás sería un buen momento para atacar la infraestructura de armamento que tiene Irán y que EU e Israel han soñado con destruir. Podrían atacar la infraestructura petrolera, pero sería un mal momento para subir los precios del petróleo. Las elecciones serán en menos de un mes y el electorado puede enojarse mucho con las alzas de gasolina y productos básicos.  Por su parte, 
China, Alemania y Colombia han evacuado a sus ciudadanos del Líbano, pero no de Teherán, ni tampoco de Tel Aviv.

            En cuanto a Irán, la política exterior de resistir en lo público y negociar en lo obscurito, le ha funcionado hasta ahora. En abril, cuando Israel asesinó a Ismail Haniya en Irán, líder de Hamás, Irán respondió con un operativo teatral, más que militar. Ello, a pesar de que el Derecho Internacional considera las anexiones territoriales o los atentados significativos, como el de Haniya, Casus belli.

    Eso
explicaría que la invasión a Líbano haya calentado las cosas. Ha sido una invasión cantada y deseada desde el principio por Netanyahu, pero postergada por las posibles consecuencias. A diferencia de abril, esta vez Irán respondió con un operativo limitado, pero más real. Lo hizo con previo aviso a la comunidad internacional y atacó con más de 100 misiles balísticos dirigidos contra objetivos militares. Se desconoce con exactitud los daños y se especula que algunos lastimaron la infraestructura militar israelí, pero que la mayoría explotaron en terreno abierto o fueron interceptados por EU. Irán ha dicho que su operación ha terminado, siempre y cuando Israel no responda. Este operativo limitado y seguramente consensuado, demostró, insisto, la vulnerabilidad de Israel y el declive de EU como potencia hegemónica. Se sabe que horas antes del ataque de Irán, Netanyahu habló con Putin para impedir un ataque directo sobre Israel.

    Más allá de las relaciones ambiguas y los intereses compartidos entre Israel y Rusia, existen los intereses, cada vez más importantes, entre los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) que apuntan a un nuevo orden internacional donde no exista una superpotencia. A China, a diferencia de EU, no le interesa ese lugar de hegemón y si le preocupa la escalada de los precios del petróleo que provocaría un ataque a las instalaciones petroleras iraníes. ¿Permitirá China o Rusia ese ataque que ha anunciado Biden? 

    Por ello, además de los intereses de los BRICS, hay que añadir al juego geopolítico las pequeñas y siempre frágiles alianzas entre los Estados que responden a un quiebre de la estructura que he llamado monoística. Pienso en el interés común que hoy comparten Rusia y China, pero también en la ruta de la seda que pasa por Irán y, por supuesto, por Egipto. China no sólo le ha vendido armas a Arabia Saudita y Egipto, sino que ha estrechado sus relaciones con "la nación milenaria de las pirámides". Así lo confirmó un apretón de manos, el viernes 27 de septiembre al margen de la Asamblea General de la ONU, entre el ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi y su homólogo el canciller egipcio, Badr Abdelatty. En Nueva York, mientras Netanyahu daba la orden de bombardear Líbano, China estrechaba su mano con Egipto.


ÍNDICE:

PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR
EN TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA



Investigating war crimes in Gaza I Al Jazeera Investigations

  https://youtu.be/kPE6vbKix6A?si=zOJ28EXb3sJhQg-2





 

 

 

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