domingo, 27 de octubre de 2024

183. THE CHINA ACADEMY/ Liu Menglong/ ¿Por qué el pueblo chino admira el sacrificio de Yahya Sinwar?: PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR EN TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA

Publicado originalmente
en THE CHINA ACADEMY
el 23/10/2024
Versión al español Zyanya Mariana






¿Por qué el pueblo chino admira el sacrificio de Yahya Sinwar?



El 16 de octubre, el líder de Hamás, Yahya Sinwar, murió cuando luchaba contra un grupo de soldados israelíes en un enfrentamiento a pequeña escala. Mientras Estados Unidos e Israel celebran su muerte, el pueblo chino comparte el mismo sentimiento de la resistencia en Gaza. Este artículo atrajo millones de clics, eso quizás explique el sentimiento.


Liu Menglong 


El líder de Hamás, Yahya Sinwar, murió en el frente al encontrarse por casualidad con un grupo de tropas israelíes. Al respecto, Israel está difundiendo una amplia propaganda de su importante logro, mientras que Irán ha publicado una declaración en la que alaba a Sinwar como un mártir que permaneció “en el campo de batalla, enfrentándose al enemigo” hasta sus últimos momentos.

Durante el año pasado, Yahya Sinwar y el liderazgo de Hamás han dirigido una fuerza asediada y exhausta en la Franja de Gaza, luchando contra las Fuerzas de Defensa de Israel, que a menudo se consideran el ejército más fuerte de Oriente Medio y cuentan con el sostén de los recursos nacionales. Después de un año, no solo evitaron la derrota, sino que también dejaron al ejército israelí avergonzado y expuesto, empañando su reputación de décadas.

Ahora bien, este excepcional comandante con un rango de líder, no cayó en un búnker fuertemente fortificado o en un centro de comando secreto, sino que murió como un soldado común en el frente. Según los videos publicados por el ejército israelí, Sinwar luchó hasta la muerte, empuñando un fusil como un combatiente común.

Mientras sus compañeros soldados caían a su alrededor y él yacía gravemente herido e incapaz de moverse, Yahya Sinwar se apoyó contra los escombros, esperando en silencio el dron enemigo. En sus últimos momentos, reunió sus últimas fuerzas para lanzar un palo al dron invasor antes de sacrificarse.


Captura de pantalla del vídeo publicado por las FDI que muestra los últimos momentos de Yahya Sinwar



Una muerte así es increíblemente heroica.


En las antiguas leyendas chinas, Kua Fu, el líder de la tribu Kua Fu, aspiraba a atrapar el sol. Aunque en última instancia no pudo hacer nada contra las fuerzas de la naturaleza, arrojó su bastón de madera con todas sus fuerzas antes de morir, transformándolo en un huerto de duraznos que alimentó a innumerables generaciones futuras.

El sol abrasador parecía eternamente inalcanzable e invencible. Hace 180 años, el Imperio británico que afirmaba que “el sol nunca se ponía en su imperio”, invadió China y quemó el Palacio de Verano de los emperadores, convirtiendo a China, una gran civilización en un trágico Estado semicolonial. Hace 90 años, los invasores japoneses, bajo la bandera del Sol Naciente, intentaron conquistar China por completo. Sin embargo, hoy, ¿dónde están esos antiguos opresores e invasores, que una vez se regodearon en su gloria?

Donde hay opresión, hay resistencia; esta es una verdad fundamental. El pueblo de la Nueva China naturalmente simpatiza con todos aquellos que luchan por la independencia nacional y luchan por la supervivencia. Como nación que también ha sufrido opresión e invasión a lo largo de la historia y sigue enfrentándose a bloqueos y presiones occidentales, el pueblo chino se solidariza con la lucha del pueblo palestino por su derecho básico a existir. También honramos a los guerreros que se sacrifican por esta causa justa. Todos deben enfrentarse a la muerte, pero morir por el propio país y la propia nación, o por los derechos fundamentales y la justicia de la humanidad, es una muerte que pesa más que una montaña.

Por supuesto, mientras que los chinos ven su muerte de esta manera, los invasores y sus cómplices no lo hacen. El ejército israelí se jacta con orgullo de sus importantes logros. Para la perspectiva china, tales acciones son como soplar sobre una pila de leña en llamas.

Lo cierto es que el pueblo palestino ha perdido a otro líder importante. Durante la Guerra Antijaponesa en el noreste de China de 1931 a 1937, líderes como Yang Jingyu y Zhao Shangzhi murieron luchando contra los invasores japoneses. En ese momento, el ejército japonés también estaba bastante orgulloso de sí mismo. Para ellos, significaba que un enemigo obstinado había sido finalmente eliminado. A lo largo de la historia de los invasores, hay muchos casos en los que después de destruir a las naciones más débiles, se yerguen triunfantes sobre los cadáveres de los derrotados, tratando la evidencia innegable de sus crímenes como monumentos a su supuesta "gloria".
Después de los sacrificios de Yang Jingyu y Zhao Shangzhi, los invasores japoneses cortaron cruelmente sus cabezas y las exhibieron en varias áreas ocupadas del noreste de China. Intentaron utilizar este acto horrendo para aplastar la voluntad de resistencia del pueblo chino.




En el momento de la muerte de Sinwar, el ejército israelí movilizó sin duda toda su maquinaria propagandística para mostrar sus logros militares y promover la eficacia de su supuesta estrategia de eliminación selectiva. De manera similar, sus cómplices se apresuraban a relatar las “atrocidades” de Hamás, que suelen incluir la toma de rehenes israelíes como escudos humanos y la lucha desde zonas civiles. Utilizan estas narrativas para afirmar lo comedidas que han sido las fuerzas armadas israelíes y lo precisas que son sus operaciones selectivas.


Es importante señalar que lo que el pueblo chino apoya es la lucha por la supervivencia nacional, más que a una organización específica. Durante el año pasado, ha quedado claro quién ha violado la disciplina militar, ha participado en asesinatos desenfrenados y ha convertido a Gaza en un páramo. Ya no hay distinción entre las líneas del frente y las zonas de retaguardia. También está claro quién ha fomentado una atmósfera nacional de fervor fascista, provocando odio en todo el mundo y destruyendo por completo la narrativa de víctimas que mantuvieron durante décadas. Los pueblos de todo el mundo pueden ver claramente esto.

Para decirlo claramente, Occidente ha estado utilizando un doble rasero durante siglos. Imponen expectativas morales extremadamente altas a víctimas que se ven empujadas al límite, mientras que aplican estándares morales extremadamente bajos a las atrocidades cometidas desde hace mucho tiempo por los agresores. Japón, el malicioso vecino de China, es un excelente aprendiz oriental de tales tácticas. A estas alturas, ¿quién puede todavía dejarse engañar por semejante engaño?

Esta supuesta propaganda de victoria parece más necesaria para los israelíes, que ya están sumidos en el conflicto, así como para las potencias occidentales que los apoyan. La valiente resistencia del pueblo palestino ha llegado a un punto en el que los exhaustos invasores han sufrido bajas significativas. Apenas pueden darse el lujo de renunciar a las más mínimas ganancias para levantar su moral menguante. Esta propaganda es poco más que una forma de autoconfort.

No negamos que en esta confrontación, el poder de los palestinos es muy inferior al de Israel; es verdaderamente una lucha de David contra Goliat. La marcada disparidad en la fuerza, combinada con la zona de combate extremadamente limitada, desdibuja las líneas entre el frente y la retaguardia. Cualquier pérdida en el liderazgo de Hamás es, en cierto sentido, esperada. De hecho, desde que comenzó el conflicto en Gaza, el liderazgo de Hamás ha cambiado varias veces. El propio Yahya Sinwar acababa de suceder a Ismail Haniyeh, que fue asesinado recientemente en Irán.


Ismail Haniyeh y Yahya Al Sinwar asisten a una manifestación de Hamás para conmemorar el 30º aniversario del grupo, en la ciudad de Gaza, Franja de Gaza,
el 14 de diciembre de 2017.



Desde la operación de "Inundación de Al-Aqsa" el 7 de octubre del año pasado, ¿quién habría imaginado que esta lucha duraría un año entero? El pequeño grupo de Hamás, en el minúsculo territorio de Gaza, no sólo resistió, sino que luchó con notable vigor. Mientras tanto, el ejército israelí, fuertemente armado, se encontró con frecuentes reveses, lo que reveló su debilidad subyacente. Las autoridades israelíes se encuentran en un dilema, cada vez más acorraladas, y sus acciones represivas han llegado a un punto de provocar indignación mundial.

Sin duda, en una lucha así, líderes como Yahya Sinwar son invaluables para los palestinos. Un comandante experimentado y capaz no debería perderse fácilmente; su sacrificio es una pérdida significativa para el pueblo palestino. Desde esta perspectiva, el ejército israelí puede tener razones para celebrar. Pero ¿puede esto realmente llamarse una victoria?

En la larga lucha de los palestinos por la supervivencia contra un enemigo muy superior, el sacrificio se ha vuelto tan común que es parte de la vida diaria. En este contexto, la muerte de Yahya Sinwar es simplemente un evento rutinario. Tras décadas de asedio y conflicto, la población de Gaza carece de alimentos, agua y medicinas; lo único que tiene en abundancia son combatientes capacitados.

Durante años, Israel ha empleado tácticas de asesinato contra Hamás y otros grupos de la resistencia, lo que ha convertido este enfoque en la norma en la lucha contra Israel en Oriente Medio. Especialmente en el último año, el ejército israelí se ha vuelto imprudente, recurriendo incluso a asesinatos provocadores en entornos diplomáticos, como en Teherán, la capital de Irán.


Líderes de Hamás y Hezbolá asesinados por Israel desde el 7 de octubre de 2023



La raíz de este comportamiento reside en la pérdida total de la ventaja y la confianza básica del ejército israelí en los combates terrestres. Ahora dependen de un pequeño número de capacidades técnicas de élite para llevar a cabo asesinatos selectivos imprudentes. Esto se ha convertido en un enfoque común también para los grupos militares occidentales, donde las operaciones conjuntas que involucran aviones de combate avanzados y fuerzas especiales se consideran una nueva era de caballeros blindados. A lo largo de las décadas, todas las fuerzas de resistencia que rodean a Israel se han adaptado a este duro entorno moldeado por la disparidad tecnológica, lo que llevó al desarrollo de un sistema de combate descentralizado y aplanado.

Uno podría preguntarse, ¿no fueron impresionantes las operaciones de asesinato selectivo de Israel contra Hezbollah en su intensidad y éxito? Pero ¿cuál fue el resultado? Cuando el ejército israelí intentó probar a las fuerzas de Hezbollah en el terreno, se enfrentó a serios reveses. En comparación con Hezbollah, que es una organización bien estructurada con un territorio definido, las tácticas de asesinato selectivo demostraron ser menos efectivas. Además, Hamás opera bajo un asedio constante, enfrentando una presión extrema sin seguridad para su liderazgo. En este contexto, la importancia de las tácticas de asesinato se reduce aún más.

Más bien, esta táctica de asesinatos selectivos ha acelerado, en cierta medida, la metamorfosis de la resistencia, dando forma a una nueva generación de combatientes aún más decididos.

Como guerrero, la vida de Yahya Sinwar no es más valiosa que la de un combatiente común de Hamás o la de un niño en Gaza. Sin embargo, en nuestro sentido común, la vida es inherentemente lo más preciado. Este sacrificio generalizado no surge de una falta de miedo innata en el pueblo palestino, sino de la opresión implacable de los invasores, que no deja otro camino por delante. El sacrificio se convierte en el único medio para buscar la supervivencia.

Desde el 7 de octubre del año pasado, la lucha militar en Gaza ha llegado a su clímax. Esto marca un poderoso levantamiento del pueblo palestino, que demuestra que si no se levanta de su silencio, perecerá en él. La lucha por la supervivencia y la independencia que enfrentan los palestinos es, en verdad, extremadamente abrumadora. No sólo resisten a un enemigo formidable, sino que también se enfrentan a divisiones internas generalizadas en Oriente Medio, siempre con el riesgo de ser fragmentados o traicionados.

Como potencia regional en Oriente Medio, Irán posee una fuerza considerable, pero su ecología política interna es caótica e inestable. Esto ha llevado a Irán a sufrir presiones y pérdidas significativas a manos de Israel, dejándolo casi humillado. En última instancia, ¿qué impulsa a los iraníes a tomar represalias? Es la incesante presión de Israel, que los deja sin posibilidad de retirada. Cualquier justificación para el compromiso se vuelve insostenible, lo que los obliga a tomar medidas decisivas.

El líder supremo de Irán, Ali Jamenei, pronunció un inusual sermón de oración en Teherán el 4 de octubre, sosteniendo un rifle de francotirador en su brazo.

 


En la tierra llena de humo de Oriente Próximo, los principios de la lucha son siempre claros: el compromiso es inútil y la lucha es la base de la supervivencia. Cualquier concesión que hagan los imperialistas sólo se produce bajo la presión de la resistencia.


Aquí, los resistentes actúan por necesidad. Pero ¿están los opresores a gusto? En absoluto. Todos los opresores son como lobos hambrientos; sin opresión externa e interna, ellos mismos se enfrentan a la aniquilación. ¿Cuál es la esencia de Israel? Es un bastión de Occidente en Oriente Próximo, un Estado cruzado contemporáneo. Su propia existencia es como un clavo clavado en la columna vertebral del mundo árabe, una cadena alrededor de su cuello.

Incluso si Gaza queda reducida a escombros y Hamás es eliminado, ¿detendrá el ejército israelí su agresión? No, seguirán atacando al Líbano y a Siria y aspiran a establecer un Gran Israel. Su codicia no tiene límites; buscan representar a Occidente en la represión de cualquier nación que no esté dispuesta a ser explotada y oprimida. Incluso se confabulan con fuerzas reaccionarias de la región para oprimir aún más a los pueblos de Oriente Medio. Esta opresión generalizada y duradera mantiene una relativa riqueza para su clase dirigente, lo que alimenta su creciente decadencia.
Frente a una explotación tan implacable e insaciable, mientras el pueblo palestino siga soportando y la población en general de Oriente Medio aún respire, ¿cómo no va a haber resistencia?


El mapa que muestra las reclamaciones de tierras para el Gran Israel



La existencia de Israel puede verse esencialmente como un microcosmos de Estados Unidos, o viceversa, con Estados Unidos actuando como una versión más grande de Israel. No es sorprendente que compartan una relación tan estrecha. Esta dinámica refleja la esencia de la relación del bloque occidental con muchos países del Sur Global. En otras palabras, hasta cierto punto, como chinos, nos encontramos en una posición similar a la de los pueblos de Oriente Medio, incluidos los palestinos.

Como principal productor del mundo, el bloque occidental sigue prosperando gracias al trabajo del pueblo chino, disfrutando de un estilo de vida rico construido sobre años de explotación sistemática. Reprimen y bloquean persistentemente a China, mostrando abiertamente hostilidad y ambición en los frentes económico, político y militar. Dada esta postura y situación, ¿cómo puede el pueblo chino no empatizar instintivamente con la lucha de los habitantes de Gaza?




Los miembros del Congreso de EE.UU. aplaudieron el discurso de Netanyahu defendiendo a Israel




Durante el último año, la vibrante e inquebrantable lucha en Gaza ha demostrado la debilidad que se esconde tras la fachada del ejército israelí. Israel es un microcosmos de los Estados Unidos y de todo el bloque occidental. Desde los incendios de Gaza hasta las llamas en Ucrania y la agitación generalizada en el mundo occidental, el descontento y la recesión mundiales sirven como duros recordatorios de que el bloque occidental está en decadencia.

La raíz de la decadencia occidental reside en la decadencia y la sensación de privilegio que se derivan de sus prácticas explotadoras. A medida que se enfrentan a su propio deterioro, su saqueo se vuelve más extremo, revelando su incapacidad para gobernar eficazmente. Esta decadencia conduce a una corrupción generalizada, exacerbando las crisis económicas mundiales, alterando el orden mundial y degradando los estándares de civilización en todo el mundo.

El pueblo chino se encuentra en una situación familiar. El siglo pasado, el presidente Mao Zedong explicó claramente a la nación por qué Japón, el enemigo aparentemente invencible que marchaba bajo la bandera del Sol Naciente, decidió invadir China y continuar su expansión hasta su destrucción final. Hace apenas unos días, un torpedo anticuado de la primera guerra chino-japonesa llegó a la costa, aparentemente sirviendo como un recordatorio del destino para que los chinos nunca olviden la historia y permanezcan alerta.

La justicia puede demorarse, pero nunca faltará. El antiguo torpedo que llegó a la costa un siglo después es sin duda una coincidencia. Sin embargo, en esas coincidencias suele haber algo inevitable, que refleja las corrientes generales de la historia.

El glorioso sacrificio de Yahya Sinwar sirve como un duro recordatorio de las brutales luchas que se libran lejos, donde cada día caen valientes guerreros contra la opresión. Mientras persista la opresión, la resistencia nunca cesará. Incluso hoy, las luchas de la gran mayoría de los pueblos del Tercer Mundo contra la opresión imperialista tienen un peso trágico. Este desequilibrio (más pasión que recursos) ha sido una constante en esas luchas, al igual que la propia historia de China.

Los pueblos oprimidos a menudo han sido impulsados ​​por la pasión, mientras que las potencias imperialistas han ejercido su fuerza; esto ha sido así durante siglos. Sin embargo, los tiempos han cambiado. Hoy, la República Popular China, un Estado que verdaderamente representa al pueblo, no sólo tiene inmensas capacidades productivas sino también un espíritu que supera el poder del imperialismo. Sin embargo, el pueblo chino recuerda sus raíces como parte del Tercer Mundo. Desde su fundación, la República Popular de China ha sido siempre un representante de los oprimidos.

El 25 de septiembre, China realizó un lanzamiento de prueba de lo que probablemente sea el misil balístico intercontinental DF-41, con un alcance de hasta 12.000 kilómetros.



Las luchas y los sacrificios de innumerables mártires revolucionarios han librado al pueblo chino del borde de la aniquilación, permitiéndole evitar las brutales realidades que enfrenta hoy el pueblo palestino. Sin embargo, el pueblo chino no olvidará los ideales de estos mártires, su misión histórica y las atrocidades cometidas por el imperialismo.

Las dos líneas de palabras que rodean el retrato del presidente Mao significan “Viva la República Popular China” y “Viva la unidad de los pueblos del mundo”.

El pueblo chino nunca ha sido un extraño, sino que también se encuentra entre los oprimidos. Si bien hemos construido una nación fuerte, también enfrentamos luchas urgentes y severas. Las palabras del Presidente Mao, pronunciadas desde la Puerta de Tiananmen, encarnan la misión original de la República Popular China. La lucha por la unidad nacional y la independencia del pueblo chino no es sólo su propia lucha, sino que es parte de la lucha más amplia de todos los pueblos oprimidos del mundo. Los oprimidos de todo el mundo deben unirse, resistir colectivamente las injusticias del viejo mundo y esforzarse juntos por construir una nueva era para toda la humanidad.


 
 
Referencias

https://mp.weixin.qq.com/s/Qfb1QQFSSGKrgI_OFBxzIA

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