lunes, 8 de junio de 2026

764b. BATTLE LINES/ OWEN JONES/ Israel: Despojaremos a Gaza de su población: PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR EN TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA

 A dos años de un genocidio anunciado 
976 días de tenogenocidio en Gaza
y anexión de Cisjordania, Palestina ocupada
Día 101: Ataque ilegal a Irán
Día 99: Invasión de Líbano 


Publicado originalmente
en BATTLE LINES
(Blog del periodista inglés Owen Jones)
el 28/05/2026
Versión al español Zyanya Mariana





Israel: Despojaremos a Gaza de su población.


Israel proclama su intención genocida. Los medios occidentales lo encubren.


¿Por qué esto no ocupa las portadas de los periódicos?

¿Por qué no es noticia de primera plana en los noticieros de televisión? ¿Por qué los políticos occidentales no emiten declaraciones condenando esta atrocidad?

La respuesta es brutalmente simple.

Porque no estamos hablando de un activista sin poder ni influencia que denuncia el genocidio israelí con palabras consideradas incendiarias o extremistas.

No: se trata de un compromiso genocida de un destacado político israelí que, de hecho, está supervisando un genocidio.




#UnDíaComoHoy [31 de mayo 2026] Recordamos el asalto al Mavi Marmara, la embarcación que encabezaba la Flotilla de la Libertad rumbo a Gaza con ayuda humanitaria a bordo.
La madrugada del 31 de mayo de 2010, fuerzas israelíes interceptaron el barco en aguas internacionales, a más de 100 kilómetros de la costa gazatí. El operativo dejó 10 activistas asesinados y decenas de heridos, convirtiéndose en uno de los episodios más controvertidos relacionados con el bloqueo impuesto sobre Gaza.
Más allá de las víctimas, el ataque tuvo consecuencias diplomáticas globales. Turquía retiró a su embajador en Israel, las relaciones entre ambos países entraron en una profunda crisis y el hecho fue debatido en organismos internacionales durante años.
El Mavi Marmara no transportaba armas ni equipamiento militar. Entre su carga se encontraban medicamentos, alimentos, sillas de ruedas, equipos médicos y materiales de construcción destinados a una población que ya enfrentaba severas restricciones producto del bloqueo.
A bordo viajaban periodistas, parlamentarios, médicos, defensores de derechos humanos y activistas de más de 40 países.
A 16 años de los hechos, el nombre Mavi Marmara sigue siendo un símbolo internacional de solidaridad con Palestina y de denuncia contra el bloqueo que continúa afectando a la población de Gaza.
FUENTE





Israel Katz es el Ministro de Defensa de Benjamin Netanyahu. En una publicación en la que celebraba el asesinato del comandante militar de Hamás, concluyó con estas palabras:

"Nos comprometimos a eliminar a todos los que lideraron la masacre del 7 de octubre, y así será: todos están condenados a muerte, dondequiera que se encuentren.

Nos comprometimos a que Hamás no gobernará Gaza ni civil ni militarmente, y así será; además, se implementará el plan de emigración voluntaria de Gaza, todo en el momento y de la manera adecuados."

Seamos claros sobre lo que esto significa.

«Emigración voluntaria» es un eufemismo evidente. La política oficial de Israel es la expulsión de la población palestina superviviente de su hogar en Gaza. Y la propia formulación de Katz lo deja claro: matar a los implicados en el 7 de octubre; derrocar a Hamás; expulsar a la población de Gaza. Un solo paquete. Un solo proyecto. Todos son objetivos militares, incluyendo convertir Gaza en una tierra sin palestinos.

Esto es, por naturaleza, un compromiso genocida. En efecto, Israel ha hecho deliberadamente insoportables las condiciones de vida en Gaza.

Israel ha destruido hogares, hospitales, escuelas, bibliotecas, universidades, centros de trabajo, mezquitas, iglesias y edificios públicos: el tejido de una sociedad, la base de una civilización. Ha destruido la agricultura, el ganado y el suministro de agua potable. Ha asediado Gaza, privándola de lo esencial para la vida. Ha obligado a los palestinos a vivir bajo el terror constante de la masacre, el desplazamiento, las enfermedades y el hambre.

En estas circunstancias, no existe la “emigración voluntaria”. Si se reduce un lugar a ruinas apocalípticas y luego se dice que su gente es libre de irse, eso no es consentimiento. Eso es coerción violenta.





El año pasado, el Estado israelí incluso creó lo que denominó una oficina para la “migración voluntaria”, al tiempo que, según se informa, flexibilizaba las restricciones de viaje para los palestinos que aceptaban un viaje sin retorno fuera de Gaza.

La intención es evidente: expulsar a la población de Gaza lentamente, por etapas, bajo la cobertura de la indiferencia occidental y la complicidad activa. No con un anuncio dramático que pudiera provocar titulares e indignación, sino mediante un lenguaje burocrático, terror militar y la suposición de que la mayoría de los medios de comunicación occidentales simplemente mirarán hacia otro lado.




El lenguaje del genocidio

Como la mayoría de los políticos israelíes, Katz tiene un historial de declaraciones genocidas.

En octubre de 2023, publicó:

¿Ayuda humanitaria a Gaza? No se encenderá ningún interruptor de electricidad, no se abrirá ninguna bomba de agua y no entrará ningún camión cisterna hasta que los secuestrados por Israel regresen a sus hogares.

En marzo de 2025, les dijo a los ciudadanos de Gaza que esta era su “última advertencia”, amenazándolos con “destrucción y devastación totales”.

Estas no son cifras insignificantes. Estas son las personas que dirigen Israel y su ejército. No se molestan en disimular sus intenciones, porque saben que Occidente les concede impunidad.

Sin embargo, estas declaraciones reciben poca o ninguna cobertura sostenida en los medios occidentales. En cambio, nos encontramos con un sinfín de denuncias del lenguaje supuestamente incendiario de quienes se oponen al genocidio. La indignación no se dirige a quienes matan de hambre, bombardean y desplazan a los palestinos, sino a quienes se oponen a ello.

¿Por qué? Porque dar a estas declaraciones la cobertura que merecen obligaría a una admisión. Significaría tener que explicar cuáles son realmente las intenciones de Israel. Y eso expondría el papel que han desempeñado los medios occidentales: no como testigos neutrales, sino como cómplices de los crímenes de Israel.





La “migración voluntaria” siempre fue el plan.

Esto no comenzó con la última publicación de Katz.

En diciembre de 2023, medios israelíes informaron que Netanyahu había declarado en una reunión del partido Likud que estaba comprometido con la llamada migración voluntaria desde Gaza.

“Nuestro problema son los países que están dispuestos a acogerlos y estamos trabajando en ello”,

dijo, según se informó.

Añadió:

“El mundo ya está debatiendo las posibilidades de la inmigración voluntaria”,

y afirmó que debía crearse un equipo para garantizar que quienes quisieran abandonar Gaza para ir a un tercer país pudieran hacerlo. Lo calificó de “importancia estratégica” para el futuro tras la guerra.

Informé sobre esto en su momento. La mayoría de los medios occidentales lo ignoraron.


Owen Jones

Netanyahu deja escapar el verdadero plan de Israel.

Netanyahu Lets Slip Israel's Real Plan 


Luego llegó Bezalel Smotrich, Ministro de Finanzas de Israel. En noviembre de 2024, declaró:



“Es posible crear una situación en la que la población de Gaza se reduzca a la mitad de su tamaño actual en dos años”.

Fue más allá:

«Podemos ocupar Gaza y reducir la población a la mitad en dos años»,

mediante una estrategia que fomente la «emigración voluntaria».

«Reducir» la población.

Ese es el lenguaje de los monstruos genocidas.


El desplazamiento forzado —la limpieza étnica, en lenguaje común— es un crimen de guerra. Este acto también tiene una intención genocida, pues busca borrar la existencia de un pueblo de su tierra. En este caso, el pueblo palestino de Gaza.

Desconocemos cuántos palestinos permanecen en Gaza. Desconocemos con exactitud cuántos han muerto directamente por bombas y balas, o indirectamente por enfermedades, hambruna, la destrucción de la atención médica y el colapso de las condiciones de vida básicas. Estudios académicos fidedignos sugieren que la cifra real es mucho mayor que las cifras oficiales: más de cien mil personas. Desconocemos cuántos ya han sido expulsados.

Pero sí conocemos la intención, porque los líderes israelíes la siguen declarando.

Dentro de la propia Gaza, el área controlada directamente por Israel continúa expandiéndose. El llamado acuerdo de «alto el fuego» les permitía controlar el 53%, pero solo como una línea de retirada temporal en una primera fase.

En cambio, han ampliado ese control, violando el supuesto acuerdo. En un acto celebrado hoy, Netanyahu se jacta de que Israel ha tomado el 60%. Cuando comenzó diciendo “mi directiva es avanzar a”, el público gritó “¡100! ¡100!”.

Netanyahu respondió: “Un momento, sigamos en orden. Primero el 70%. Empecemos por ahí”.


La fantasía distópica de Trump

Poco después de que Donald Trump asumiera la presidencia por segunda vez, se comprometió a expulsar a la población palestina de Gaza y convertirla en una especie de complejo turístico de lujo distópico, enriqueciéndose a sí mismo y a sus allegados.

Dejó de hablar del tema tras la fuerte reacción de los estados árabes del Golfo, cuyos gobernantes temían la furia que tal plan provocaría entre su propia población. Trump, a su vez, temía que dicha reacción perjudicara sus negocios con esos estados.

Pero el hecho de que dejara de mencionarlo públicamente no significa que la política haya terminado.

Las masacres continúan

Mientras tanto, las masacres continúan, independientemente de que los medios de comunicación decidan cubrirlas o no.

Un ataque israelí contra un edificio residencial en Gaza causó la muerte de diez palestinos, entre ellos cinco niños.

Sus nombres eran:

Israa Emad Salim, 17 años.
Sidra Iyad Azzam, 12 años.
Sarah Sameh Rajab, 9 años.
Nour Ahmad Abu Halima, 12 años.
Yamen Ahmad Abu Halima, 13 años.

Niños con esperanzas, bromas, miedos, sueños, comidas favoritas y canciones. Niños que habían soportado lo que ningún niño debería tener que soportar. Cada vida es un universo, como bien nos enseña la Torá.

Las imágenes muestran los cuerpos de los niños reducidos a pedazos calcinados. Un hombre adulto sostiene lo que queda de una niña, destrozada y quemada hasta quedar irreconocible.

Uno de los niños fue decapitado.

Recuerden la indignación que generó la supuesta decapitación de bebés israelíes el 7 de octubre. Compárenla con el silencio que envuelve a los niños palestinos decapitados por armas israelíes.


Las fuerzas israelíes mataron anoche a Ahmad Abu Halima, director de Asuntos Estudiantiles de la Universidad de Gaza, junto con miembros de su familia, 
en un ataque aéreo en la ciudad de Gaza.
FUENTE



Esta era la familia de Ahmad Abu Halima, director de Asuntos Estudiantiles de la Universidad de Gaza. La víctima de mayor edad fue Ihsan Matar Balbul, de 81 años, quien supongo que era el abuelo.

Imaginen sobrevivir a 964 días de genocidio: los bombardeos, el hambre, el desplazamiento, el terror, el dolor acumulado sobre el terror. Imaginen sobrevivir a todo eso, solo para ser destrozados y quemados vivos en el Eid.

El genocidio nunca terminó, y es nuestra responsabilidad seguir alzando la voz.





ÍNDICE:
PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR EN
TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA
Primer párrafo, capítulo IX "Genocidio" de Raphael Lemkin, 
quien acuñara el término.






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