martes, 2 de septiembre de 2025

485. EURO-MED MONITOR/Israel arrasa Zeitoun, el barrio más grande de Gaza, desplazando por la fuerza a sus residentes: PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR EN TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA

696 días de genocidio en Gaza
y anexión de Cisjordania, Palestina ocupada

Publicado originalmente
por EURO-MED MONITOR
(ONG independiente con sede en Ginebra, fundada en 2011, que defiende los derechos humanos en Europa y en la región de Medio Oriente y Norte de África)
el 17/08/2025
versión al español Zyanya Mariana

Un ataque aéreo israelí contra el barrio de Zeitoun, en el sur de la ciudad de Gaza,
el 8 de agosto de 2025 (AFP)


Israel arrasa Zeitoun, el barrio más grande de Gaza, desplazando por la fuerza a sus residentes.



Territorio Palestino - Durante seis días, las fuerzas de ocupación israelíes han arrasado el barrio de Zeitoun, al sureste de la ciudad de Gaza, destruyendo aproximadamente 400 viviendas con robots cargados de explosivos y bombardeos aéreos.

Esta operación militar a gran escala replica ataques similares en Rafah, Khan Younis y el norte de Gaza, cuyo objetivo es aniquilar comunidades enteras y desplazar por la fuerza a quienes permanecen allí. Estas acciones forman parte del genocidio contra los palestinos en la Franja de Gaza.

Iniciada el 11 de agosto, la operación representa el continuo esfuerzo de Israel por asumir el control total e ilegal de la ciudad de Gaza. El objetivo es evacuar a los residentes de larga data y a hasta un millón de personas desplazadas, la mayoría de las cuales han huido del norte de Gaza, y confinarlos en pequeñas zonas aisladas en el sur.

Se están desplegando drones, específicamente cuadricópteros, para rodear bloques residenciales y obligar a los civiles a huir bajo amenaza armada. Mientras tanto, las fuerzas terrestres avanzan bajo intenso fuego de cobertura desde posiciones cercanas a la Calle 8, el cruce de Dola, el territorio de Barasi y las zonas de Illiyin. Esta operación ya ha desplazado a más de 90.000 residentes.

Los datos de campo de Euro-Med Monitor documentan bombardeos selectivos contra viviendas de las familias Lubbad, al-Aidi, Dader e Irhayyem, que causaron la muerte de nueve personas en la familia Irhayyem.

Los ataques aéreos también alcanzaron viviendas cercanas a la mezquita Bilal Bin Rabah, alcanzando las viviendas de las familias Dalloul y al-Nassan, las instalaciones de la empresa Bashir Siksik y los edificios residenciales Kuhail, Shahd y Siyam. Un ataque cerca de la mezquita Al-Farouq destruyó la vivienda de la familia al-Husari, cobrándose cuatro vidas.

Ataque aéreo israelí contra el barrio de Zeitoun, en el sur de la ciudad de Gaza,
el 8 de agosto de 2025 (AFP)



Las fuerzas israelíes demolieron decenas de viviendas a lo largo de la calle 8 y al comienzo de la zona de Hassan al-Banna. Las tiendas de campaña que albergaban a los desplazados de la familia Hunaideq también fueron bombardeadas, lo que causó siete muertes. Otras estructuras impactadas incluyen las cercanas a la Facultad Universitaria de Ciencias Aplicadas (UCAS), las escuelas Al-Falah y Ain Jalut, y un albergue benéfico en la calle Albasateen, donde murieron ocho civiles más. Un ataque contra la casa de la familia Abu Daff causó 12 muertos.

Los ataques de artillería y aéreos continúan azotando las zonas de Hassan al-Banna, Al-Musalaba, UCAS, Al-Nadeem y la calle Almadaris. Los civiles muertos cerca de la escuela Ain Jalut y la mezquita Badr (que no debe confundirse con la de Rafah) siguen sin ser recuperados debido a los continuos bombardeos. Un ataque aéreo también impactó el edificio Al-Huwaiti en la Ciudad Vieja, cerca de la mezquita Katib al-Wilaya, matando a una madre y a su hija pequeña, e incluso atacando un terreno abierto cercano. En su testimonio ante el Euro-Med Monitor, Um Raid, de 45 años, declaró: “Huimos antes del amanecer con los niños, sin nada que llevar, mientras las balas silbaban sobre nuestras cabezas y las bombas sacudían el suelo, dejando atrás lo que quedaba de nuestra casa y todas nuestras pertenencias”.

Mientras tanto, Mohammad D., de 33 años, describió cómo no tuvo más remedio que huir con su familia después de que un dron cuadricóptero comenzara a disparar al azar. Dijo: “Ni siquiera pude recoger los certificados de nacimiento de mis hijos. Los aviones rugían sobre nuestras cabezas, los vehículos blindados se acercaban, y sentí que moriríamos si nos quedábamos un minuto más”.

Otra residente, Sahar L., de 29 años, que vivía cerca de la mezquita Bilal Bin Rabah, relató: “La situación era aterradora. Agarré a mi hija mientras caminábamos sobre cristales rotos y escombros, rodeada de humo, llamas y explosiones por todas partes. Corrí sin saber adónde ir. Que Dios nos ayude. ¡Basta, mundo, basta!”. Casi la mitad de las viviendas del barrio de Zeitoun fueron demolidas sin necesidad militar documentada, ya que no se habían producido combates allí recientemente. La destrucción se debió al uso sistemático de explosivos automáticos y robots cargados con explosivos tras el desplazamiento forzoso de los residentes. Este patrón demuestra que la intención no era militar, sino destruir la infraestructura y obligar a los palestinos a desplazarse.

La destrucción generalizada en Zeitoun, el barrio más grande de Gaza, forma parte de una política israelí deliberada: completar una campaña de genocidio y arrasar con la vida urbana palestina mediante la destrucción total de viviendas, infraestructura y acceso a medios de vida básicos.

La comunidad internacional, incluidas las Naciones Unidas y los organismos jurídicos internacionales, debe intervenir urgentemente para detener las masacres, proteger a la población civil y exigir responsabilidades a los líderes israelíes por estos atroces crímenes contra la población civil.

Los continuos ataques y la expansión territorial de Israel amenazan con desatar una masacre masiva sin precedentes en Gaza, destruyendo la ya frágil respuesta humanitaria y consolidando un nuevo capítulo de genocidio sistémico israelí. Estos ataques no son escaladas repentinas en el campo de batalla, sino políticas calculadas, y la comunidad internacional, mediante su silencio, apoyo financiero y cobertura política, asume la plena responsabilidad de los crímenes y tragedias resultantes.

Los Estados y las organizaciones deben ejercer la máxima presión sobre Israel para que ponga fin al crimen de hambre e impulse de inmediato la reanudación del acceso humanitario poniendo fin al asedio ilegal de la Franja de Gaza. Esta es la única manera de frenar la crisis humanitaria, que se agrava rápidamente, y garantizar la entrada de ayuda y suministros esenciales ante la inminente amenaza de hambruna.

Se deben establecer corredores humanitarios seguros, bajo la supervisión de la ONU, para garantizar el suministro de alimentos, medicamentos y combustible a toda la Franja, con observadores internacionales independientes desplegados para garantizar su cumplimiento. Al mismo tiempo, debe iniciarse la rápida rehabilitación de los sectores agrícola y ganadero de Gaza, como parte de las iniciativas de ayuda de emergencia y recuperación a largo plazo.

Todos los Estados, individual y colectivamente, deben cumplir con sus obligaciones legales y actuar con urgencia para detener este genocidio en Gaza, tomando todas las medidas posibles para proteger a la población civil palestina. Deben garantizar el cumplimiento de Israel del derecho internacional y las sentencias de la Corte Internacional de Justicia, y exigirle responsabilidades por sus crímenes contra los palestinos.

Esto incluye, sin excepción, ejecutar a la mayor brevedad posible las órdenes de arresto emitidas por la Corte Penal Internacional contra el primer ministro y el exministro de Defensa israelíes y entregarlos a la justicia internacional, respetando el principio de que nadie es inmune al enjuiciamiento por crímenes internacionales.

















  • Primer párrafo, capítulo IX "Genocidio" de Raphael Lemkin, 
    quien acuñara el término.




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