sábado, 31 de enero de 2026

636. AL JAZEERA/ Mohamed Mansour/ La desigual muerte en Gaza: 10.000 palestinos bajo los escombros, un israelí cautivo: PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR EN TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA

A dos años de un genocidio anunciado
848 días de tenogenocidio en Gaza
y anexión de Cisjordania, Palestina ocupada

 

Publicado originalmente
en AL JAZEERA,
«la península», en alusión a la península de Catar,
(canal de televisión internacional fundada en 1996 por el Gobierno de Catar. Es el principal canal de noticias del mundo árabe y uno de los más importantes del mundo con una audiencia superior a los 270 millones de hogares)​

el 27/01/2026
versión al español Zyanya Mariana

Trabajadores sanitarios y civiles realizan un entierro masivo de palestinos en
un cementerio de Khan Younis, en el sur de la Franja de Gaza,
el 10 de noviembre de 2025 [Bashar Taleb/AFP]




La desigual muerte en Gaza: 10.000 palestinos bajo los escombros, un israelí cautivo


Una enorme operación militar para recuperar un solo cuerpo israelí expone una sombría paradoja moral: análisis forenses precisos para el ocupante, y fosas comunes y pérdida de identidad para los ocupados y bombardeados.


Mohamed Mansour

Para recuperar un solo cuerpo, el ejército israelí movilizó una flota de tanques, drones y lo que los lugareños describieron como "robots explosivos".

Convirtieron un barrio en una "zona de muerte", excavaron aproximadamente 200 tumbas palestinas y dejaron cuatro civiles muertos a su paso.

El foco de esta fuerza abrumadora era Ran Gvili, un policía israelí asesinado hace más de dos años, el último israelí cautivo en Gaza tras más de dos años de la guerra genocida de Israel contra el enclave asediado.

Su exitosa recuperación el lunes fue celebrada por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, como un triunfo del compromiso. Pero a pocos metros de donde se extrajeron cuidadosamente los restos de Gvili, persiste una realidad muy diferente y densa.

Según el Comité Nacional para las Personas Desaparecidas, más de 10.000 palestinos permanecen sepultados bajo los escombros de Gaza, descomponiéndose en silencio, perdidos y sin identidad.

Las familias lloran sin consuelo la pérdida de sus seres queridos desaparecidos, presuntamente fallecidos.

No hay robots explosivos que les despejen el camino, ni equipos forenses que lleguen para identificarlos, ni una protesta mundial que exija su recuperación.

Los medios internacionales no se apresuran a dar noticias sobre ellos.

La excavación del cementerio de al-Batsh, en el barrio de Tuffah, en la ciudad de Gaza, se ha convertido en un símbolo visceral de una doble moral letal: un mundo donde un cadáver israelí acapara la atención de un ejército, mientras que miles de cuerpos palestinos son tratados como parte de un paisaje diezmado y apocalíptico.


(Al Jazeera)


Una "zona de muerte" alrededor de las tumbas

Khamis al-Rifi, periodista en Gaza que informó desde las inmediaciones de la incursión, detalló la magnitud de la fuerza empleada para aislar la zona.

"Comenzó con la explosión de robots y ataques aéreos... despejando el camino para los tanques", declaró al-Rifi a Al Jazeera. Explicó que acercarse al cementerio era imposible, ya que los tanques imponían un perímetro letal, disparando a todo lo que se movía.

Desde su posición cerca de la "Línea Amarilla", la autoproclamada zona de amortiguación de Israel dentro de Gaza, al-Rifi describió un "muro de fuego" creado por artillería y helicópteros para proteger a las unidades de ingeniería. Dentro de esta zona sellada, testigos y grabaciones de vídeo obtenidas posteriormente revelaron que las fuerzas pasaron dos días removiendo la tierra.

"Excavaron unas 200 tumbas", dijo al-Rifi. "Sacaron a los mártires, los examinaron uno por uno hasta que encontraron el cuerpo [israelí]".

La disparidad se hizo más evidente después del ataque. Los restos de Gvili fueron trasladados por aire para un entierro digno en Israel. Sin embargo, los cuerpos palestinos quedaron a merced de las excavadoras.

"Cuando los ciudadanos acudieron a la zona [tras la retirada], encontraron a los mártires reubicados al azar... cubiertos de arena por las excavadoras", declaró al-Rifi. "Algunos cuerpos aún eran visibles en la superficie".

“El cementerio más grande del mundo”

Mientras Israel utilizaba tecnología satelital y laboratorios de ADN para cerrar el capítulo de su policía desaparecido, a las familias palestinas se les niega incluso la maquinaria básica para excavar.

Alaa al-Din al-Aklouk, portavoz del Comité Nacional para las Personas Desaparecidas, declaró en noviembre pasado que Gaza se ha convertido en “el cementerio más grande del mundo”.

“Estos mártires están enterrados bajo los escombros de sus hogares… sin que se preserve su última dignidad”, dijo al-Aklouk. Destacó la “injusticia fatal” de una comunidad internacional que movilizó recursos para los cautivos israelíes mientras bloqueaba la entrada de equipo pesado de defensa civil necesario para recuperar a las víctimas palestinas.

Mustafa Barghouti, secretario general de la Iniciativa Nacional Palestina, declaró a Al Jazeera el lunes que, si bien respeta el derecho de cualquier familia a enterrar a sus muertos, el contraste es ineludible. “La falta de igualdad de trato, la falta de respeto a los palestinos como seres humanos iguales, es realmente asombrosa”, señaló.

Un precio pagado con sangre

La oscura ironía de esta misión israelí es que causó nuevas víctimas. El martes por la mañana, mientras los residentes se acercaban al cementerio profanado para revisar las tumbas de sus seres queridos, el fuego israelí volvió a atacar.

"Cuatro mártires cayeron en la zona esta mañana", dijo al-Rifi, señalando que uno de ellos, su pariente Youssef al-Rifi, simplemente había ido a inspeccionar la destrucción.

En su afán por cerrar un capítulo doloroso que ha sacudido la psique nacional desde octubre de 2023, Israel abrió nuevas tumbas en 2026. La operación sirve como un sombrío microcosmos de toda la guerra: la santidad de la vida y la muerte de un bando se mantiene a expensas absolutas de los demás.


  • Primer párrafo, capítulo IX "Genocidio" de Raphael Lemkin, 
    quien acuñara el término.





  • No hay comentarios:

    Publicar un comentario