A dos años de un genocidio anunciado
1010 días de tecnogenocidio en Gaza
y anexión de Cisjordania, Palestina ocupada
Día 136: Ataque ilegal a Irán
Día 134: Invasión de Líbano
Holocaustos
Publicado originalmente
en PUBLICO ES
(periódico digital español fundado en 2007)
el 24/06/2026
| Un
manifestante sostiene un cartel con un retrato y el mensaje "Liberen al
Dr. Hussam Abu Safiya" durante una protesta en Berlín, Alemania, el
pasado 9 de mayo. Babak Bordbar/ Middle East/ AFP |
El médico Abu Safiya o cómo Israel tortura a quienes intentan salvar las vidas de los palestinos
El
evidente deterioro del director del Hospital Kamal Adwan de la Franja
de Gaza vuelve a poner en evidencia las torturas a las que las
autoridades israelíes someten a los prisioneros palestinos. Muchos de
ellos, como ocurre en el caso de Abu Safiya, se encuentran entre rejas
sin que existan cargos en su contra.
El hombre que aparece en la pantalla viste un impersonal uniforme blanco. Tiene las manos esposadas, que reposan entre sus piernas. Dirige una mirada hundida a la cámara mientras escucha la resolución del Tribunal Supremo de Israel: su detención se prorroga seis meses más. En total, Hussam Abu Safiya, pediatra y director del Hospital Kamal Adwan de la Franja de Gaza, lleva ya más de 500 días encerrado en prisión.
Entre
noviembre y diciembre de 2024, el centro médico fue asediado y asaltado
por las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF, según sus siglas en inglés).
Alrededor de 80 personas murieron durante estos ataques, mientras que
una treintena de trabajadores sanitarios fueron secuestrados y recluidos
en prisiones israelíes. Entre ellos se encontraba Abu Safiya.
TRT World
Crece la preocupación por el médico de Gaza detenido por Israel.
Fears grow for Gaza doctor detained by Israel
El argumento de Tel Aviv para detenerlo fue su posible vinculación con
Hamás. Actualmente, tanto él como otros 23 sanitarios del Hospital Kamal
Adwan permanecen detenidos sin que Israel los haya acusado formalmente de ningún delito ni haya aportado ninguna prueba de sus presuntos lazos con Hamás.
Desde diciembre de 2024, nadie había vuelto a ver a Hussam Abu Safiya, a
excepción de su defensa. A través de ella, la opinión pública ha sabido
de las "agresiones y palizas" que recibía habitualmente, además de la
constante privación de atención médica a la que era sometido. Cuando su
imagen volvió a salir a la luz durante la vista del 15 de junio para
volver a prorrogar su detención, su figura contraída confirmó lo que sus
abogados habían avanzado. "Las condiciones de detención a las que [Abu
Safiya] está sometido le están pasando factura", dice a este respecto Carlos de las Heras, responsable de Europa y Oriente Medio en Amnistía Internacional España.
Como él, otros 446 trabajadores sanitarios han sido arrestados por las IDF entre el 7 de octubre de 2023 y el 17 de abril de este año, según los datos de la ONG palestina, Healthcare Workers Watch (HWW). Otros 1.571 han sido asesinados en este mismo periodo. Al menos seis habrían muerto mientras se encontraban en prisión.
Uno de los últimos fue el paramédico Hatem Ismail Abdullatif Rayyan, secuestrado junto a Abu Safiya a finales de 2024. Desde entonces y hasta su fallecimiento en febrero de este año, se encontraba detenido en la prisión militar de Ketziot. Los allegados de Rayyan no recibieron ninguna comunicación oficial que explicara su repentina muerte, del mismo modo que nunca supieron por qué había sido detenido.
Las torturas y la detención administrativa
El silencio de las instituciones penitenciarias israelíes no solo es habitual en los casos en los que el detenido es palestino, sino que está amparado por la legislación sionista. Amparadas por ley de combatientes ilegítimos, las autoridades israelíes pueden llevar a cabo lo que se conocen como detenciones administrativas. Tal y como explica De las Heras, esta figura jurídica permite el encarcelamiento de personas palestinas consideradas "sospechosas". Estos arrestos en prisión preventiva pueden alargarse indefinidamente sin necesidad de que las autoridades israelíes aporten pruebas o elaboren una acusación formal.
| Hussam
Abu Safiya, supervisa el tratamiento de un palestino que resultó herido
en un ataque israelí contra Beit Lahia, en el norte de la Franja en
2024.AFP Además, estos arrestos "permiten la detención en régimen de aislamiento de la persona palestina, sin necesidad de aportar ninguna información a sus allegados o a su defensa sobre su paradero", detalla De las Heras. Para el portavoz de Amnistía Internacional, esto vulnera el derecho internacional al facilitar las torturas e institucionalizar las desapariciones forzadas de los detenidos. En el caso de Abu Safiya, "durante las primeras semanas nadie sabía dónde estaba detenido". A principios de enero de 2025, durante su primera vista tras ser detenido, se informó de que había pasado por varias cárceles, hasta terminar en la de Ofer, donde volverá a pasar los siguientes seis meses. Para Carlos de las Heras, el esmero por retener en prisión al pediatra tiene como objetivo su silenciamiento: "Abu Safiya se había convertido en una persona muy visible debido a las críticas que hacía sobre la situación en Gaza. Se había convertido en un enemigo de Israel. Cualquier persona que eleva la voz en contra de Israel se convierte en su objetivo militar". La tortura como práctica consolidadaYa en agosto de 2024, una investigación de Human Rights Watch (HRW) alertaba de la falta de asistencia médica y las torturas a sanitarios a manos del Ejército de Israel, entre las que destacaban cómo algunos de ellos permanecían durante años con los ojos vendados, recibían golpes o incluso eran abusados sexualmente. Las torturas son una práctica habitual en las prisiones israelíes para palestinos, confirma a Público Carlos de las Heras. Informes como el publicado en 2020 por Addamer y que dan fe de varios casos de malos tratos en prisión, demuestran que no es un fenómeno nacido a raíz del genocidio. De hecho, la situación tras el 7 de octubre solo parece haber ido a peor. Por eso, pese al escándalo, las imágenes de Abu Safiya, delgado y con la mirada perdida no sorprenden a nadie, evidencia el portavoz de Amnistía Internacional. "Es un ejemplo del trato que da Israel a los detenidos palestinos", afirma. "Abu Safiya representa a todos los palestinos detenidos de los cuales no tenemos imágenes y cuyo paradero desconocen sus familiares, que no saben si sus seres queridos están vivos o no", resume De las Heras. Objetivo militar: el sistema sanitarioDesde el 7 de octubre de 2023, Israel ha destruido el 94% de los hospitales que existían en la Franja de Gaza. Dicho porcentaje incluye al Hospital Kamal Adwan, en el que trabajaba Hussam Abu Safiya, que quedó devastado tras los ataques de Israel de finales de 2024. Actualmente, solo 13 hospitales funcionan "parcialmente", añade Carlos de las Heras, si bien solo el de Al Nasser, al sur del enclave, tiene todas las especialidades funcionando, aunque sea a medio gas. Además, las autoridades israelíes han reducido la entrada de ayuda humanitaria al enclave al mínimo, lo que incluye las medicinas y el material sanitario. De esta forma, cada cierto tiempo se producen pequeñas crisis de desabastecimiento de utensilios básicos como puntos de sutura o gasas. Esto
se suma a la escasez de material sanitario debido a su destrucción
sistemática por parte de los soldados israelíes. De hecho, como contó
recientemente a este periódico
la doctora Ainhoa Maestu, actualmente el Hospital de Al Nasser es el
único de toda la Franja que todavía conserva una resonancia magnética.
Maestu estuvo trabajando en este hospital durante varias semanas entre
febrero y marzo de 2026 y, según su relato, muchos de los equipos
médicos de otros hospitales quedaron "destrozados" tras el paso de las
IDF: "Entraron y dispararon a los aparatos para tratar de acabar con
todo aquello que podía dar un servicio médico".
Contrario al derecho internacional humanitarioEn este esquema de destrucción y limitación del sistema sanitario, el encarcelamiento y las torturas a las que son sometidos los trabajadores de la salud son una pieza más del exterminio palestino. Preguntado por el papel que cumplen los ataques a los sanitarios en el genocidio, Carlos de las Heras señala que no es necesario hacer elucubraciones. "Sabemos lo que está documentado", afirma antes de recordar los 136 ataques a 27 hospitales y 12 instalaciones médicas recogidos por un informe de la Oficina del Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU. "El patrón es el mismo en todos los casos: causar daño al personal sanitario y civil y destruir los edificios". A este respecto, recuerda De las Heras, lo que dice el derecho internacional humanitario es muy claro: "Dirigir ataques contra lugares civiles constituye un crimen de guerra". La legislación internacional solo contempla una excepción. Según los artículos 52 y 57 del Protocolo Adicional I de los Convenios de Ginebra, una infraestructura civil puede considerarse un objetivo militar si sirve para tales fines. En el caso de los ataques de Israel a hospitales y escuelas, sus autoridades siempre argumentan que dichas infraestructuras están siendo utilizadas por Hamás. Esto es algo que ni Amnistía Internacional ni otras organizaciones han podido verificar. Más allá de eso, cabe subrayar que la excepción incluida en el Protocolo Adicional I de Ginebra cuenta con una importante contraparte: obliga a las fuerzas atacantes a tomar todas las medidas a su alcance para proteger a la población civil. Teniendo en cuenta la arbitrariedad y la violencia de los ataques perpetrados por Israel contra los hospitales gazatíes, "no parece que lo haya intentado", lamenta De las Heras. |
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ÍNDICE:
PENSAR, REPENSAR Y DISENTIR EN
TIEMPOS DE GAZA BOMBARDEADA
![]() |
| Primer párrafo, capítulo IX "Genocidio" de Raphael Lemkin, quien acuñara el término. |

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